Querido Diario..

Desperté sobre la 1am, estaba sudando, tanto que la pijama se sentía húmeda. Sentía tan vividos lo recuerdos de aquella tarde, sentía la sensación de duda, de deber; de no saber que haría.

Llevaba la tarde trabajando sobre los objetivos de la fábrica. Al terminar e ir de vuelta al hotel, me di cuenta que se acercaba un tipo hacía mi. Entré entre las calles, y terminé en un pequeño café. Allí me escondí, entre el retrete y un pequeño bote de basura. No entendía que decía al de la barra, pero supuse preguntaba por la persona que había entrado. Sentí que alguien se acercaba, pensé que era él; pero no. Era una niña y su madre, mientras veía por reojo al tipo buscándome o esperando a que saliese. Sabía lo que debía de hacer en caso de que alguien más entrase.

Corte el cartucho lo más lento y silencioso que pude, sabía que dispararía. Lo que aun no decidía era si sería a quién entrase al baño, o a mi, para evitar hacerlo contra alguien más. Cuando vi que se acercaba una niña con su mamá, sabía a quién sería. Verifiqué que el seguro no estuviese puesto y me lleve la Colt a la cabeza y cerré los ojos. Entonces desperté.

Había sido un sueño demasiado vívido… me lave la cara, me quité los lentes de contacto. Me había quedado dormido con ellos. Y me volví a ir a la cama para esperar me venciese el sueño…

Hace un momento abrí el celular, que curioso… eso pasó hace un justo un año.