Lunes, 17 de Junio de 2019: ¿Grecia?

Querido Diario…

Martha me saludó a la entrada, le pedí que me sentase en la barra, esta vez no tenía apetito. El lugar estaba vacío, a pesar de que era viernes.

En la barra estaban Israel y Alejandro, tenía mucho tiempo que me recordaban, desde un día que se pusieron a mostrarte todas las botellas de bourbon que tenían y tuvieron que pedirme un taxi, porque no podía manejar ya.

- Señor, buenas noches - dijo Israel mientras me servía un bourbon
- ¿Sabes?, hoy quería pedir algo diferente
- Disculpe
- No, no está bien.. pero veme preparando ginebra con agua tónica, romero y una cascarita de limón
- En seguida señor
- ¿Cómo le ha ido el día de hoy? - preguntó Alejandro, mientras me acercaba dos kitches
- Hum... seguimos vivos
- Tiene un rasguño en el pómulo, señor; ¿todo bien?
- Hum... un problema en una farmacia hace un par de días, también en la barbilla
- ¿Que clase de problema?
- Hum.. yo creo que es un problema de sobre peso; pásame acá ese vaso

Tomé tres bourbon y la ginebra, la verdad era que salí bastante bien; caminé rápido hacía el coche, el calor era insoportable a pesar de que ya era noche. Subí el coche y empecé a manejar, salí del lado de las alitas, y mientras iba saliendo vi que un Civic color gris me empezó a seguir. Hice como si me fuese a seguir derecho hacía Gómez Morín, pero de último momento, aunque intentando ser disimulado giré sobre a la derecha; el Civic giró.

Aceleré para alcanzar a pasar el semáforo, que ya estaba parpaeando, el Civic se cruzó el alto. Me estaban siguiendo.

No intentaron cerrarme el paso así que seguí manejando, tampoco sin intentar perderlos. Cuando llegué al fraccionamiento, baje y tranquilamente me acerqué hacia el coche. De él bajó un tipo con un AK-47.

- Caballero, ¿puede ser tan amable de acompañarnos?
- Claro, un momento... deja sólo le doy de comer al perro

Entré y le puse comida a Shellcode, agua, le besé y le abracé. No sabía exactamente si le volvería a ver; es un buen perro.

- ¿Cómo se llama el perro? - me dijo el tipo que iba atrás conmigo
- Shellcode
- Que extraño nombre, ¿por qué se llama así?
- Por chiquita y malformada
- Caballero, tengo que ponerle está bolsa en la cabeza
- Está bien

Me cubrieron la cabeza para no pudiese saber a donde íbamos, pasamos unos 20 minutos en el coche; hasta que me bajaron y me llevaron caminando un periodo corto, entonces me quitaron la bolsa y estaba en una sala bastante elegante. Empecé a caminar alrededor, saqué el celular y me fije si tenía señal.

- Puedes llamar a quién quieras si gustas; tenemos nuestra propia BF - D: 
- Ahhh... si, creo que voy a marcar para, avisar donde estoy. Aunque no sé donde estoy
- Claro, con confianza

Salí al corredor y le marqué a Lalo

- ¡Joveeeeeeeeeee!, ¡shaluuuuuuuuud! - se escuchaba mucho ruido y la Calle de las Sirenas en el fondo
- Joven, tengo un problemita
- Usted cuentemelo todo
- Me secuestraron, no sé donde estoy, necesito que me rastrees y que me vengas a rescatar
- Huy joven, es sábado
- El crimen no descansa, joven
- Demonios, ahorita vemos joven, mantente vivo en lo que coordino las acciones de rescate
- Ok
- Becarioooooo... cancela el cuartito de los mariachis, tenemos trabajo

Regresé de nuevo a la sala, y me acerqué a la barra de la cantina que había en una esquina. Había cinco botellas de whisky y varios vasos cortos.

- Yo te compartí todo mi conocimiento sobre cerveza, ahora, chilango, te toca compartirme tus conocimientos
- Te equivocaste, yo prefiero el bourbon
- Me hace daño, así que beberemos sólo escoces - ¿a qué clase de persona le hace daño el alcohol?. Tomé el primer vaso, y abrí la primer botella; era un Tullamore Dew, serví ambos vasos y los repartí entre los dos
- Primero acerca el vaso a tu nariz, sin beber nada, después bébelo y mantelo en la boca, no lo pases directo a la garganta o te quemará y ya no podrás detectar todos los sabores, ya que sientas como si te hubiese perfumado toda la lengua y paladar, entonces si, dejalo pasar lentamente por la garganta; y finalmente exhala el bao - hizo lo que le dije, e hizo cara de ardor
- Esto es horrible, quema
- Si, pero con el tiempo te acostumbras
- ¿Cómo alguien puede acostumbrarse a una sensación tan fuerte?
- Hum.. un amigo me dijo que el alcohol tiene que ser así, tiene que quemar; para eso es, para hacer daño y que olvides todo lo malo 
- No me convences
- Dale otro trago y dime que sientes
- No siento nada, sólo alcohol - entonces yo tomé mi vaso, olí un poco antes de dar un trago y lo bebí
- Hum... cuando lo hueles se siente una esencia a caramelo, algo azucarado, como un toque ligero de vainilla; y cuando lo llevas a la boca se siente muy fuerte, caliente y entonces el sabor a caramelo se hace más fuerte; y cuando lo pasas entonces explota un sabor picante, como vainilla especiada, el dulzor caliente.. pff... - di otro trago fuerte
- Parece que tu quieres olvidar muchas cosas
- Si me vas a matar, quiero estar borracho para no darme cuenta
- Cuando te mate, estarás más que despierto, gritando y aullando de dolor
- Hum... debiste de haber escogido mezcal, entonces. ¿Podemos? - señalé la sala; asintió y entonces le ayudé a llevar las botellas y los vasos, además tomé una botella de agua, necesitabamos algo para limpiar el sabor entre vaso y vaso. 
- ¿Qué sigue?
- ¡Jameson! - tomé la botella y volví a servir dos vasos, le pasé uno y me quedé con el otro; y el ceño le indiqué que bebiese - prueba
- Me sabe menos fuerte, arde menos, pero arde - entonces di el trago yo
- Es un sabor más dulzón a caramelo, pero es menos fresco, no aparece el sabor a vainilla, es algo como más mantequilla y al final fuertecito como pimienta
- A mi no me sabe nada de eso, continua con el siguiente - y me pasó una botella de Green Spot, que nuevamente serví en dos vasos
- Demonios, esto si nos va a dejar ciegos, bebe
- Argh... ¿a qué sabe?
- Como a carro nuevo... es fresco a la boca, algo así como pimienta y canela, huele muy bien pero... está fuerte, muy fuerte
- Desde hace media yo todo lo siento igual de fuerte
- Si, algo... sigamos... - tomé la botella de Connemará - este es de mis favoritos, en cuanto a escoses. - Pff.. whoooa... siente ese sabor; ¡despierta!, es como lo que beberías si tienes catarro un día, y ese saborcito aumado, delicioso; puedes distinguir el sabor de la malta, el caramelo, muy dulce; el sabor se explica por si solo... hey, no hagas gestos
- Creo que necesitamos un descanso, voy al baño, te quedas en tu casa; si gustas puedes marcar a quien quieras; como te dije, nadie te encontrará

Apenas se fue inmediatamente marqué a Lalo

- Joven
- ¡joveeeeeeeen!, sigues vivo #tieneslaactitud
- Si, pero no se por cuanto tiempo
- ¿Te están torturando? - miré la mesa llena de botellas de whisky
- Hum... más o menos joven, ¿cómo vas?
- Pues, te tengo una buena y una mala
- La buena primero
- El Becario se estrenó.... otss.. acá Abigail le consiguió psss acá, ya yu te la nau, y pues acá
- Hum... eso suena muy <<acá>>... ¿y la mala?
- No te encontramos joven
- Pero si te estoy marcando por Whatsapp
- Lo sé joven, pero no hay nada, todo parece indicar que estas en Grecia; ¿estas en Grecia?
- No, debo de estar de hecho en Mexicali, de donde me secuestraron no pasamos de 20min
- Hum... pues digas lo que digas joven, toda mi investigación apunta a que estas en Grecia, así que si me lo permites, voy a irme a preparar un Omeprazol, porque vamos a comer cordero con muchas especias
- Hum... sigue intentando joven, yo aquí seguiré ganando tiempo
- Ok, haremos lo que se pueda joven, sigue manteniéndote vivo
- Trataré

Apenas colgué, me giré y allí estaba de nuevo, bebiendo un gran trago de agua… parece que el alcohol de hombres no le estaba cayendo muy bien.

- ¿Cómo va tu rescate? - Eso es lo que yo llamó mucha confianza 
- Mal, básicamente... dicen que estoy en Grecia. ¿Estamos en Grecia?
- No
- Hum... entonces si va mal... ¿continuamos?
- Descansemos un poco, ¿qué te tomas?, algo que no mate
- Sírvete lo que quieras, yo me me seguiré con el Connemará

Me senté en la sala. ¿Por qué me gusta el whisky, en específico el bourbon?, me cae bien, puedo beber casi una botella y estar consciente, mareado, pero consciente, y ante de las circunstancias de que mis rescatistas, probablemente estén cruzando Europa para buscarme en Grecia; mi mejor carta era espera a que el alcohol hiciese su efecto y que la suerte no me fallase.

Querido Diario…

“How can you’ve lived for so long and still not get it? This self-obsession is a waste of living. It could be spent on surviving things, appreciating nature, nurturing kindness and friendship, and dancing. You have been pretty lucky in love though, if I may say so.”

 

- Le di un.trago al vaso, uno grande, uno que quemase
- ¡Qué escándalo!, debo de admitir que te pasaste, me sorprendiste, pero... te pasaste de la raya. Dejaste de lado todas las buenas formas; caíste en lo más bajo y ruin, si, seguro iré a la cárcel, pero tú, vas a acabar muerto en este desierto con un cuchillo enterrado en cada ojo
- Auch... que sadismo ... si todo eso me va a pasar, ¿por qué estamos aquí bebiendo?
- Quiero saber algo de ti antes; supongo en la quinta botella me lo dirás; sino dejaremos las "buenas formas" y ordenaré que te torturen frente a mi. ¿Te han torturado?
- Hum... hace poco más de un año, en Abril, estuve en un cuarto de agua
- Que sorprendente, por lo general sólo salen de allí muertos, ¿cómo saliste?
- Pensaron que ya estaba muerto y aun no tenían autorización para eso... pero, es una larga historia; ¿seguimos con la cuarta botella?

Sonreí… no a quien tenía enfrente, sino a la muerte, esa vieja amiga mía.