Viernes, 1 de Noviembre de 2019: Adiós a la carrera de escritor de terror

Querido Diario…

Llegue al sitio donde marcaba la dirección del Gran Brujo del Cartél, y entré. Era algo así como una vecindad, el olor me recordaba mi casa, las miradas tristes de los niños con hambre, con familias disfuncionales, era como donde crecí. Me sentía como en casa.

La puerta estaba cerrada, así que saqué mis ganzuas, un movimiento arriba, uno abajo, uno de lado, click, clack, clock… me pasé y cerré la puerta nuevamente. El sitio era horrible, había yerbas colgadas al rededor, en el suelo, un pentagrama rodeado de veladoras a medio acabar, el edor de animales que habían sido sacrificados, imágenes de la Santa Muerte, de deminios de santos, vi una silla y me senté a esperar.

Una media hora más tarde escuche entrar a alguien que arrastraba los pies, se escuchaba viejo su caminar, lo poco que vi al entrar; era una persona de piel sucia, sudorosa, el olor era fuerte.

- Nunca he entendido a las personas que fuman un cigarro tan temprano, antes del desayuno - dije, para advertir que estaba allí, sentado y con todo bajo control 
- A veces el dolor es tan grande, que despiertas y lo primero que quieres es arrancar un poco de tu vida, para morir más pronto, ¿verdad?, Augusto. - Encendí unas pequeñas velas de la mesa, y me miró

Saque mi arma, corte el cartucho con mi propio peso mientras me incorporaba y caminé hacía él

- Oh por favor, no hagas eso, si quisiera ya te habrían matado - dijo mientras abría un pequeño frigobar y sacaba dos cervezas de las grandes
- Ohhh.. disculpe, la vida turbia e ilegal; estoy acostumbrado a dar tehuacanazos sin sentido - abrí la lata de cerveza y le di un gran trago - Necesito de su ayuda, estoy buscando a un amigo, fue secuestrado en un ritual para llamar a Manon
- Si, esas viejas están locas, ¿por qué alguien querría llamar a un demonio así?
- No sé, pero necesito a ese muchacho vivo, estoy dispuesto a... 
- ¿A qué? - me interrumpió

No supé que decir, me quedé callado… bebí otro trago de cerveza.

- Ven, sientate acá - me indicó una cubeta llena de agua y una silla - quitate los zapatos y mete los pies allí, cuidado con el pie de atleta

Metí los pies en el agua, mientras el prendió las velas al rededor del pentagrama, empezó a rezar, cosas que no entendía, sentí el calor, y de pronto entre tanto calor, me sofoqué y empecé a tener sueño. Todo se veía más iluminado, sentía calor, estaba muy seco, incómodo. Minutos más tarde, estabamos de pie, en un camino, soleado.

Me recordaba mucho las carreteras que llevan al aeropuerto de Mexicali, así se sentía; él estaba a mi lado, se veía muy tranquilo, como si hubiese hecho esto muchas veces.

A lo lejos vi sombras, cosas moverse, cosas espantosas, con huesos, piel, pelo a medio crecer, o a medio caer… se nos acercaban y nos gruñían, algunas tenían alas, otras no, otras tenían garras, dientes; tuve miedo, intenté buscar mi arma, pero no estaba. Me pegué hacia él buscando su ayuda.

- Jajajaja que coyón me saliste
- ¿Qué es eso?
- Gente como tú, gente como yo, gente mala... casi toda, van creciendo los chamacos

No entendí a que se refería, pero uno de esas cosas me llamó la atención; era pequeño, tenía alas a medio emplumar, se veía solo; entonces el Gran Brujo me dijo

- Todos tienen algo especial, algo malo, algo bueno.. dones, les dicen; van creciendo poco a poco, hasta que el cuerpo donde reciden muere y entonces quedan ellos. ¿Qué le ves a ese que te gustó?
- Hum... ¿eh?, no lo sé
- ¿No sé te hace así como muy egocentrico, cínico, descarado?... está chiquito, tiene apenas un año y cachito más... le falta mucho

Me acerqué, lo intenté tocar, no huyo pero tampoco se acercó

- ¿Cómo funciona?, siempre pensé que éramos nosotros mismos
- Oh si, y lo es, está dentro... hasta que tienen que salir; se alimentan... y a diferencia de, "la comepetencia", estos aprenden lo bueno y lo malo
- ¿Por qué estamos viendo esto?
- Nada más... para que veas que no debes de amenazar a tus mayores

A penas dijo eso, su piel se quebró, si, si… se abrió, de la espalda hasta el cráneo; y uno de esos monstruos salió de él, enorme, grande, con garras, dientes, me tiré al suelo y cerré los ojos.

El calor se tornó en frío, y cuando reaccioné, de nuevo estaba en el suelo; en medio de las veladoras, y él riendose de mi.

Saco su celular, mientras yo intentaba salir de la confusión, y anotó algo en un papel, y me lo dió.

Era un número telefónico. Luego, terminó su cerveza con un gran trago y me hizo señas para que me fuese. Salí y vi el número, entonces lo anoté y se lo envíe a Fab, esperé la respuesta.

Mi teléfono empezó a sonar

- Bueno
- ¿Qué tranza chavo?
- ¿Qué es esa screenshot?
- A quién buscas, ¿quién es?
- Son quienes tienen a Becario
- Ok, pues... si puedo sacar su ubicación exacta usando los logs del foro, de hecho están en Veracruz
- Hum... ¿esta allí Alonso?
- Si
- Pásamelo
- ¿Bueno?
- ¿Qué onda? - respondió Alonso, simepre tranquilo 
- Secuestraron al Becario, luego lo encontré, Fab tiene todos los datos, saquenlo de allí, no me importa nada ni nadie, sólo quiero a Lalo 2 vivo
- Ok

Regresé al Airbnb, recogí mis cosas, metí a Shellcode al coche; y nos pusimos de camino de vuelta a Mexicali.

Casi al llegar, Alonso me marcó para decirme como les había ido

- Bueno
- ¿Qué onda?
- ¿Qué pasó?
- Tenemos a Lalo 2 con nosotros
- Ok, ¿algo relevante?
- En los madraz$%&/ perdimos a MiniKrusty
- ¿Qué le pasó?
- Se apen%&/( y terminó con unos agujeros en la panza
- Demonios, siempre nos quedó a deber el pulque
- Así mismo es
- Gracias

Llegué a Mexicali con fiebre, así que me tiré en un sofa, me pusé muchas cobijas encima y me pusé a ver los Caballeros del Zodiaco en Netflix, entonces Lalo 2 me marcó.

- Joven
- ¿Qué pasó Joven?, ¿cómo le va?
- No muy bien, casi muero
- Detaaaaalles, joven detaaaaalles... 
- Vi cosas feas - creo que necesitaba un abrazo de machos
- ¿Muy feas?
- Algo
- Hum... nosotros también, ya luego te contará Lalo 
- Ouuuuu
- Joven 
- ¿Eu?
- Gracias

Querido Diario…

Me he dado cuenta que soy muy malo escribiendo sobre terror, que me estoy enfermando y que he sido relegado.

- Bueno
- ¿Qué haces Belindo?, ¿estas pidiendo calaverita? - era Janey, se leía demasiado animada
- No, trabajo arduamente
- Pero hoy no se trabaja
- ¿No?
- Nop

Todos en la H. Organización Turbia e Ilegal habían sido informados, menos yo… el más importante. Esto sólo significa una cosa.

- No llores, tal vez asumieron que pues tú, tú, tú eres el lugarteniente, tú siempre haces lo que quieres - sus intentos eran en vano
- Pero yo no hago lo que quiero... esta organización está cambiando, ya tenemos procesos, reglas, actas administrativas, ¡actas administratias!, y ¡circulares!, ¿viste bebé en pañales?, ¡circulares!, allí está la clave de todo
- Yo creo que necesitas relajarte y ver un rato la tele
- ¡Buah!
- Además, ya Becario está bien, lo salvaste
- Ñéeeee sólo conseguí el número de una mala persona que lo tenía, y terminamos traumatizados
- Ten un mazapán
- Estamos por teléfono, no puedes darme un mazapán
- ¡Ahhh!, bueno; imagina que te mando un mazapán gigante, como el Kevin

- O_O ... eso no me esta levantando el ánimo, pero bueno
- ¿Ya estas lista para misión?

Creo que dejaré la vida turbia e ilega. Por cierto, Querido Diario.. mañana inicia la PlatziConf, el evento de la plataforma e e-learning más grande de habla hispana; no te quedes fuera ;): https://platzi.com/conf/