Querido Diario… Enrique me dejó en la frente a la puerta, y bajó a abrirme. Al abrir la puerta del coche sentí el frío de la noche y el aroma a jardín. Salí del coche, mientras Enrique acomodaba mi saco, me quede viendo hacía la fuente. El viento golpeaba el agua y me rociaba la […]