Querido Diario…

Llegué a la H. Organización Turbia e Ilegal; y las tripas me empezaron a gruñir.

Janey llegó con el desayuno, casi al mismo tiempo que Becario; que se alistaba para entrar en acción.

Mientras desayunábamos, veía a Becario ir de un lado a otro, preparando su equipo; metiendo cosas en su mochila,

- Joven, ¿no recuerdas una mochilita que tenía Erick con muchas cosas importantes para estos casos?
- Hum... si, si, si.. debe de estar en la bodega, hay que aprovechar que allí está Alonso para que nos abra.

Entre a la bodega, saqué la mochila y se la di. Becario y Julio se fueron; mientras Janey y yo seguimos desayunando tranquilamente, y celebrando; que aunque fue después de una semana, si nos pagaron.

Los hot-cackes estaban muy buenos, y por un momento olvidé el celular mientras comía uno tras otro; hasta que Lalo llegó

- Joven, te pasas de lanza - me dijo reclamándome, algo agitando, el sudor se le notaba y se ahogada aun más con el cubrebocas
- ¿Ahora yo que hice?
- Mandaste a morir a Becario
- ¿Yoooooo?, yo no fui... ¿por qué?, ó sea, de que es una misión suicida, pues si es una misión suicida, pero ese muchacho tiene la actitud... seguro va a estar bien
- ¿Si viste que le diste para el trabajo?
- Hum... pues tamal no le di, porque ya quebró el de los tamales
- Gü%&&) lo mandaste con dos destornilladores, ¡dos pin$%&/ destornilladores!, eso es pasarse de lanza
- No, le di nuestro equipo más avanzado, en una bolsita
- ¡Eso es lo que había en la bolsa!

Lalo salió corriendo


- ¿A donde vas? - pregunté
- Voy a salvar a Becario
- ¿Quieres que te acompañe?
- ¿Tienes algo más que dos destornilladores?
- Hum... nou
- ¡Ahhhhh!

Janey movió la cabeza con desaprobación

- ¿Qué?
- ¿Es neta?
- No sabía, según yo en esa bolsa estaba todo
- ¿Y qué era todo?
- Hum.. pues en reaiidad no sé, pero yo veía que Erick con eso resolvía todo
- Te pasas Nico, te pasas
- Psss.. no sabía
- Últimamente andas muy despistado, siempre estas despistado; pero últimamente más
- Psss yo, ¿cómo iba a saber?

Querido Diario…

Al final Becario logró salir ileso y vivo; aunque de todas formas me regañaron cuando intenté felicitarlo.

Andan todos muy alterados, y eso que no les he dicho que este año no habrá elecciones y me impondré dictatorialmente. Que cosas.