Querido Diario..

- Joven, ¿recuerdas a Alex Tissanto? - alejé la vista del periódico
- ¿Él es quién te mandó a amenazarme.... o su esposa?
- Joven, yo sólo creo que deberías de dejar de salir así como si nada por tacos de canasta
-¡Becario!

- ¿Qué le hiciste a ese sujeto?, joven - preguntó Beto
- Terminamos con sus operaciones de Guaynabo, encontramos como explotaban un fallo en las bases de datos para robar dinero; Belindo creó una distracción - recordó Lalo, había sido una de nuestras primeras misiones turbias e ilegales recién había vuelto
- ¿Qué clase de distracción? - pregunto Janey
- Puso una pineapple e interceptó todos sus mensajes, y le dijo a su esposa que lo estaba engañando; así que la esposa enloqueció contra él y mientras tanto lo detuvimos
- ¿Es neta?, no creo que eso funcioné
- ¿Por?
- Gü%&/( esa vieja debe de haber estado con él por varo, una vieja tendría que ser muy pen%&/( para que un gü%&/ la engañe. Esas cosas cualquiera se da cuenta - Janey era mujer, debía de saber de eso
- ¿Y entonces quieren ajusticiarse al H. lugarteniente por eso?

Todos me vieron con cara de preocupación. Una amenaza de un brasileño tan peligroso no se podía tomar en vano.

Tomé mi badge y me puse de pie para ir por tacos de canasta con el señor de la bicileta; Becario también lo hizo.

- ¿Qué?
- Aunque no nos guste la idea, es nuestra responsabilidad cuidar de tu seguridad, así que joven... yo voy contigo para cuidarte la espalda
- Hum... Alexandro Tissanto Dragoni tiene cincuenta caibiles para su seguridad personal; Becario... nada que hagas me va a salvar de él

- Ouuuu..
- ¿Tacos?
- Cinco de chicharrón y dos de papa
- Ok

Querido Diario…