Querido Diario…

Ahora si, los he terminado todos. Ayuda bastante que Paola esta trabajando en la noche, y así tengo con quién platicar para no dormir; y puedo contarle mis pesadillas.

Querido Diario…

Todas mis noches y días han sido así. Cada que despierto sólo te escribo. Perdón si no lo hacía mientras estaba en Münich y Casablanca; no es que no haya pensado en ti. No es que no haya querido aparecer en Navidad, y pasarla contigo, como tanto soñé que esta serie nuestra Navidad juntos. Pero duele mucho escribirte y saber que no lo leeras.

Ya no quiero seguir… de verdad, ya no quiero. Quiero ser egoísta y parar; ya no quiero extrañarte, ya no puedo todos los días despertar así. Ya no quiero seguir.

Quiero que pare, por favor.