Domingo, 17 de Noviembre de 2017: Maldita alergia

Querido Diario…

Un día un hacker, a quién llamaremos el “caza lolitas”, me enseñó que no hay que ser patanes, que de menos hay que llevar a las mujeres por un café o algo así para que no se sientan usadas.

Desperté a Mylena y le invité a desayunar. Salimos de su hotel y caminamos hacia la Condesa, y paramos en el primer café que encontramos; en eso, recibí una llamada. Era Mom, últimamente estamos haciendo trabajos más sucios de lo normal y a veces me marca para pedirme información rápida; yo tomé la llamada y mientras platicaba con él veía como Mylena me veía más y más extraña. Al colgar intenté platicar de otra cosa, del clima, de la contaminación; pero Mylena me preguntó que era exactamente a lo que me dedicaba:

- Ya te lo dije, evito que los hackers hagan cosas malas
- Hum... ¿pero has probado la seguridad de sistemas?, ¿hackeado y cosas así?
- Hum... algo así, hace muuuucho tiempo; por ahora me dedico a hacer presentaciones en Power Point
- Me toca invitarte a comer
- Ouuu.. ok

Volvimos al hotel, y mientras ella se arreglaba me puse a ver Bob Esponja. Cuando estuvo lista me dijo que iríamos a comer al Nobu.¡Bien!, tiene buen gusto la muchacha, sólo recé porque ella fuese a pagar, porque #soypobre.

Todas las rusas se parecen, tienen miradas de mujer fatal y siempre usan vestidos rojos; eso me regresó a la teoría de que cuando hay rusos implciados, es que hay sexo, drogas, armas y vodka… y rusas asesinas.

Llegamos al Nobu de Santa Fe, y ella pidió una mesa en la parte privada de atrás. Pedí un té verde y entonces me preguntó si yo había usado Core Impact. Le dije que si, que lo había usado hacía mucho tiempo; pero no lo suficiente como para manejarlo bien, pero que tenía experiencia usando Metasploit y CANVAS. Y nuevamente, hablando como una experta, me dijo que era muy parecido a Metasploit Express, así que no me costaría trabajo.

- ¿Trabajo? - pensé.

Cuando apenas iba a preguntarle a que se refería llegaron dos tipos, los cuales la saludaron magullandole una nacha y ella saludó de beso; no es que me haya importado, pero ante todo hay que guardar el recato. Me dijo que uno de ellos se llamaba Ramiro y el otro Raúl, los RR’s; y que eran sus jefes. Ellos se sentaron y le preguntaron:

- ¿Es él?
- Si
- ¿Ya sabe?
- No, pero creo que no tendrá problemas

Mientras hablaban frente a mi yo pensaba “hey, yo estoy aquí, sé que hablan de mi. ¿Qué traman?”. Pero los RR’s se resumieron a pedir que empezasen a llevar comida a la mesa, para probar de todo. Me dijeron que pidiese lo que quisiese, que ellos invitaban. Obvio no me dijeron dos veces, y pedí kobe 😛

Unas horas después, mientras ya todos estábamos relajados y éramos buenos amigos, llegó un tipo nuevo llamado Miguel; con un acento español. Tenía pinta de geek, y no me equivoqué. Al llegar volvió a empezar la presentación, el cuchicheo sobre mi y entonces Miguel sacó una laptop. Una Alienware, de esas que tienen como 32 GB de RAM, abrió una máquina virtual con Ubuntu y otra con Windows, y me puso la laptop enfrente, me explicó que la máquina de Ubuntu era un ambiente medio vulnerable, muy similar a Metasploitable y la máquina de Windows tenía herramientas básicas, pero entre ellas Core Impact.

Medio vi Core Impact y está muy diferente ya a la versión que yo llegué a usar hace mucho. Miguel me miró y me dijo:

- Dice ella que eres bueno, trata de entrar al Ubuntu.

Querido Diario… sé que era evidente que algo malo iba a pasar, pero coff.. coff.. ya sabes, soy yo; no puedo dejar de ser presumido frente a la gente. Así que me puse a trabajar. Haciendo uso de Nmap, con un:

# nmap -vv -sV -O -Pn -p1-65535 [IP]

Me di cuenta que había un Tomcat por defecto en el puerto 8080, entré y subí un shell en Java, y lo reinicié para que cargase, después de eso ya estaba en el servidor como si nada; saque los hashes, estaban en /etc/passwd… lo sé, que viejo está esto. Y me conecté como root por SSH. No podía creer que hubiese sido tan sencillo, estos tipos no sabían mucho.

Miguel sonrió cuando le dije que ya había terminado, entonces me preguntaron si quería pedir un trago. Dije que no, y uno de los RR’s me pidió un perla negra. Entonces me miro y sin tapujos me dijo:

- Somos empresarios; estamos invirtiendo en Ploutus, y tenemos intención de robar $200 millones en dos días; y de aquí salir para Antigua. Necesitamos a alguien con tus habilidades para cubrir las pistas, así que. ¿Estas dentro?.

Que bueno que me habían pedido el perla negra, le di un largo trago; miré a ver con mirada inquisidora a Mylena y me disculpe para ir al baño.

Mientras estaba en el baño lavándome la cara para despertar del mal sueño, sólo vino una cosa a mi mente #viejastodassoniguales. En eso se abrió la puerta, era Mylena.

- Lo siento, creo que te he metido en un gran problema
- Hum... he estado en peores
- Por favor acepta, necesito que lo hagas; de verdad tengo mucha suerte de haberte encontrado. Sólo hazlo, te pagarán bien y... y me harás un gran favor
- Hum...
- ¿Lo harás? - dijo mientras me miraba con cara de perro pachón

Sinceramente llevó tiempo buscando que me metan un tiro en la cabeza, así que… quién sabe, está podría ser la ocasión. Me sequé la cara y salí del baño sin siquiera mirarla, sinceramente merece mi desprecio. Me senté a la mesa, me terminé el perla negra de un golpe y les pregunté:

- Bien, están de suerte... frente a ustedes está el gran, el único, el increíble, vendetta. ¿Qué tengo que hacer?

Se miraron y sonrieron, como quienes saben que han conseguido su objetivo. Mandaron pedir la cuenta al mesero y salimos hacia el estacionamiento; allí subimos a una camioneta y nos dirigimos al Camino Real de Santa Fe, el de la lavadora. Pidieron la suite presidencial, estos muchachos venían con todo, $40, 000 por la habitación; subimos y pidieron un servicio enorme de bebidas.

Yo intenté mantener la calma, en realidad creo que lo hago muy bien. Un día, Señorita RH me dijo que le sorprende mucho que nunca expreso lo que siento; no ve en mi absolutamente nada, no reflejo emociones. Sólo *ALGUIEN* se dio cuenta de algo que hago cuando en verdad estoy hablando muy serio, pero fuera de ella, nadie; ni siquiera mi familia, se ha dado cuenta de ello.

Me serví un RedBull con hielo, haciendo como que me servía bourbon, y veía a Mylena de reojo, todo estaba muy mal y era culpa de ella. En eso tocaron la puerta y entraron 5 mujeres plásticas; y no me refiero a la actitud, sino que literalmente varias partes de su cuerpo se veían de plástico. Miré a Mylena y ella me esquivó la mirada, sabía que me había puesto allí para ellos. Bien, al menos tenía remordimiento.

Y entonces…. la fiesta empezó. Seguí bebiendo RedBull toda la noche… ese tipo de historia ya las había vivido; y sé muy bien en que acaban; y está, apenas está comenzando…

Querido Diario… nunca confíes en una rusa…

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