Querido Diario…

Si sólo te quedase un día, en la oscuridad, lejos, en el frío, un frío que te queme tanto que no sepas reconocer entre el dolor del frío y el dolor de tus huesos rotos y tu piel moreteada… si al escuchar tu nombre, con un acento irreconocible para ti, pero sabiendo que es tu nombre… si supieses que es sólo un día; al cerrar los ojos. ¿Qué quisieses ver?, ¿a dónde quisieses que ese adiós llegase?.