Querido Diario…

Hoy he empezado a alistar todo, salí a caminar; intenté trabajar pero el Internet me estuvo fallando todo el tiempo, y me tiraba la VPN del Launchpoint de Synack.

Así que sólo maté el tiempo, esperando a que fuese la hora de la cena. De nuevo todo cambió, hace unos días empezaba a preocuparme sobre que haría cuando los últimos €50 se esfumasen de mi cuenta, y ahora; bueno… empecé a buscar un repuesto eléctrico, y no chocado… y europeo.

Finalmente sólo fui a caminar sobre la nieve y esperar…

Cenamos, ahora ya no pasta hervida. Ravioles rellenos de ostión, con trufa rayada encima y pedí que nos trajesen el Riesling más caro que tuviesen. Una añada 2009. Intenté celebrar, y debería de haber muchas cosas porque… pero mientras sonreía, por dentro sólo sentía mucha tristeza.

Al llegar al Airbnb, pusé el transcript de Tesla, ¡wow!. Así hoy cerró, llego a techo (que bien lo calculé) y cayó; seguro muchos hicieron shorts allí:

Y después del transcript:

Le dije a mi mamá… en un año dupliqué su jubilación. Estoy contento por ella.

Y entonces me fui a la cama, a trabajar en un proyecto nuevo, algo en lo que varios han empezado a creer y aun no ha salido, pero tengo que lograrlo.

Querido Diario…

Salí, con el frío horrible y yo sólo una sudadera, por una botella de Dom Perignon, compré dos copas en el súper; y busqué una complice.

Estaba dormida, pero al final logré despertarla… sabía entre dulce y fresco, de verdad muy rico. Me dio un abrazo, sin ser Febrero… me dijo que nunca me había visto tan triste desde que me conocía. Y tiene razón.