Querido Diario…

Tenía los audífonos puestos viendo el capítulo de «The girl who waited» de Doctor Who, cuando Lalo y Janey se levantaron para irse. Lalo vio mi pantalla y me preguntó:

- ¡Joven!, ¿qué estas escaneando? - dijo mientras nmap iba escaneando las 34 VLAN's 
- Hum... cosas turbias - respondí
- ¿Es la misma misión turbia en la que estoy yo que pensé que se había cancelado pero no se ha cancelado?
- No, otra cosa cosa turbia
- Ouuuu... ¿venganza?, ¿berrinche?, ¿golpe?... ¿ahora que pasó?
- Una mezcla de todo joven
- ¡Joven! - me miró directamente, buscando respuestas
- Demonios, ya me bloquearon... - cerré la laptop, también me quería ir a casa
- ¿Por qué traes dos Beretta en la espalda y una Colt en la pierna?
- Hum... es como una mezcla entre elegancia y actitud
- No me refería a eso

Lalo 2 se acercó para despedirse.

- ¿Dónde vives ahora? - le pregunté
- En el mismo lugar joven, es que mi papá es maestro y se tiene que ir a dar clases, no puede cuidar a la bebé entre semana
- ¿Tu papá es maestro? - preguntó sorprendido Lalo - ¿de qué?
- Hum... pues matemáticas discretas, cálculo, cosas así
- ¿Y terminaste siendo un criminal?, #decepción
- Oye, mi mamá también es maestra - repliqué
- Pues si, pero tú.. hum... ya se veía que ibas a ser un criminal joven; nos vamos a ir al infierno
- Ouuu... - abrí la caja de los juguetes, les repartí equipo, armas, municiones y chalecos - Lalo se río, Lalo 2 se encogió de hombros

Me volví a sentar, cambié la VPN, verifiqué que la IP no estuviese bloqueada y seguí

- ¿Entonces?
- Nada, es muy parecido... no es como el dibujo; y hay detalles, cosas... que lo empeoran. Lastima
- Hum...

Querido Diario…

El objetivo ya no es el enemigo, el objetivo; ahora somos nosotros.

Querido Diaro… ¿recuerdas esa noche en Tokio?, compré los regalos en el museo y el gorrito ruso; que jamás llegaron por correo. Y antes de dormir en el avión, recordé tanto ese aroma, el frío y la sensación del rozar del pie descalzo sobre la alfombra.