*Extraído del diario de Lalo Landa*

Estimado diario.. el Uber nos dejó cerca de la calle, desde allí nos conectamos a la red; y dentro Aldo hizo el escaneo hacia el Apple TV. Una vez que los Apple TV encendieron, entramos usando hydra con la contraseña por defecto a las cámaras de seguridad. Primero entramos para sacar la forma de autenticación por donde podríamos loguearnos.

Para poder acceder a la administración, se podía usar autenticación básica.

¡Perfecto!, podíamos lanzar directo un Hydrazo sin necesidad de complicarnos en las formas:

Una vez que estuvimos dentro, ingresamos a cada una de las cámaras a crear los layers para crear los puntos ciegos y pasar sin que nos viesen los matones de La loca.

Si hubiesen sido detallistas, se habrían dado cuenta que la visión se había reducido en más o menos 30cm en cada una de las pantallas. Pero no lo hicieron, así pudimos entrar.

Mientras Aldo y yo cambiábamos las contraseñas de las cámaras, para evitar que se diesen cuenta y nos encontrarán. Alonso, Krusty, Isaac y Sergio entraron, durante un momento todo fue silencio, pasaron alrededor de 10 min en los que no se escucho nada, en las cámaras no vimos nada, y de pronto… dos disparos, y no más. Se había acabado. Aldo y yo entramos apuntando a la sala, todos los guardias estaban inmóviles.

Con la mirada y a regañadientes, nos iban guiando con la mirada hacia donde estaba Belindo; al entrar vimos un delgado hilo de sangre corriendo por el mármol, proveniente de los dos guardias de La loca, que ya hacían en el suelo sin vida. Alonso había dado dos disparos certeros; La loca estaba sentada en el sofá, aun amenazada por dos rifles R15, nos veía de forma retadora.

- ¿Dónde esta A[...]o? - preguntó Alonso, serio, sin titubea

Con la mirada mostró una puerta de madera, me apresuré a abrirla mientras Aldo reforzaba la guardia, con miedo a que de pronto entrase alguien a intentar asaltarnos. Entonces lo vi.

… no puedo describirlo sin sentir un agujero en el estomago.

Estaba sentado en un banco, tenía los brazos amarrados a las patas; estaba completamente desnudo; la espalda la tenía roja, parecía como si se hubiese quemado, aunque él no era blanco. De arriba una pequeña luz lograba iluminar apenas una parte de la espalda. Por los brazos ligeros hilos de sangre recorrían de la espalda hasta desaparecer entre el agua.

Al cortar los lazos que lo aferraban al banco, lo vi a los ojos. Vi a un muerto, los ojos no tenían brillo. Sus ojos me miraban fijamente, pero no parecía que lo hiciese, su mirada estaba perdida, abrió la boca, pero no emitió sonido alguno, ni siquiera un gemido, un ronquido, nada.

Lo saqué cargando, no tenía fuerza para ponerse de pie; simplemente lo arrastraba. Al salir, tomé el mantel de la estancia y lo cubrí con él; La loca me vio mientras lo sacaba, todos me vieron sacarlo. Vi en Krusty, quién ha visto cosas terribles en esta H. Organización Turbia e Ilegal, una mirada de miedo, de culpa… jamás pensamos que le podría pasar algo así.

Isaac le amarró las manos a La loca por la espalda, y entonces estábamos por salir, pero un sonido al fin salió de sus labios

- Candia - dijo lastimosamente
- ¡Joven!, calma... ya estamos afuera, ya nos vamos
- No... acción, acción
- No se preocupe joven, tenemos todo planeado, ahorita el Becario va a publicar la localización de ellos a sus enemigos, los van a venir a finiquitar, justo como tú lo harías
- No.... no... 
- ¿No?
- ¡Mátalos!
- Joven
- Mátalos... disparales por la espalda, como cobardes, mátalos... 
- Joven, yo creo qué
- ¡Es una orden! - gritó... Alonso miró a Isaac y Sergio, y les asintió con un gesto; Isaac por detrás le puso el rifle a La loca; y el blanco del tirol de la sala, se tiño carmesí.

Estimado Diario…

Cuando le contamos a Mom lo sucedido, nos pidió llevarlo a una de sus fincas cerca de Querétaro. Mientras, nos coordinamos para establecer guardias, en caso de que hubiese un contrataque, pero no lo hubo, nadie apareció. Pocos días después vimos en las noticias como fueron detenidos y desmantelados todos los activos de La loca.

- Joven, a ver, ¿qué es esto? - me dijo Señorita RH
- Pues del Uber
- ¿Y esto?
- Pues la caseta, el segundo piso, psss.. si salió bien caro
- No joven, esto lo vamos a poder pasar, y luego, ¿por qué Uber Black?
- Psss.. porque necesitábamos una camioneta, éramos seis y con equipo
- Huuuuy no joven, pues hay que ahorrar.. ¿y esto?
- Pues pasamos a comer, nos cansamos
- No joven, ahorita le hago las cuentas para que vean cuanto deben
- ¡¿Qué?!, ¿deber?.. chaaaaaaaaaa