Querido Diario…

Una vez más, estaba en un avión… a la “batalla final”. Al menos en esta ocasión, la premura; hizo que viniese cómodamente acostado en primera clase, una copa de Chardonnay en mi mano, y Shellcode viajase más cómoda.

Literalmente al llegar, preguntaron “¿Señor Lozano?, ¿esta es la señorita Shellcode?, mucho gusto pequeña, bienvenida a tu vuelo”.

[Inserte aquí el dedito chiquito levantado m/ ]

Me puse los audífonos, cerré los ojos.. y tarareé la canción…

“[…] Y con ello arrancar todo lo bello

De esta historia todo lo especial

Todo lo que no suele pasar

Todo lo mágico, tú lo quisite borrar […]”

No habría nada especial… nada de lo que algún día soñé que pasaría… nada. La imagen se desvanecía aún más. Solo un alegre recuerdo, olvidado; ahora empapado de una tristeza profunda, que ya es tan normal y diaria, que a veces agradezco tantos problemas… solo para sentir menos.

Apreté el siguiente, para escuchar el caso sobre el asesinato de la Dalia Negra, y como fue que la partieron a la mitad y luego le drenaron toda la sangre D:

Querido Diario…

Mañana… después de tantos viajes, sería la batalla final. Espero los dioses no se olviden de nosotros.