Querido Diario…

Árboles, musgo.. playa, arena, tierra, lodo a 40 grados; la boca seca por la sed, las piernas doloridas por el cansancio; frío, un frío que duele; frente a rascacielos y esmeraldas que te hacen sentir insignificante.

Yo nunca quise esto, y no lo quiero ahora. Yo quería lo del dibujo, la casa de techo de triangulo, el árbol, el día soleado; lo de aquel mensaje, a un año; que tanto memorice y abrace de alegría. Los dos.

Querido diario…

Espero sea la última vez, espero se detenga. Espero la suerte se acabe, espero el dolor en el pecho cese. Quiero sea la última vez.

La tristeza, duele por mucho; más que el frío y el calor, del cobre. Por favor, que sea la última vez.