Querido Diario…

- Joven, son las ocho de la mañana, ¿qué no duermes?

Lalo2 y Janey entraron al Red Team, yo me encontraba sentado, viendo los nuevos capítulos de Rick & Morty. Me acerqué con un spray y los desinfecté, luego les puse alcohol en gel y les señalé las sillas para que se sentasen.

- ¿Red Bull? - les invité
- No joven, eso como que hace daño
- Si, da taquicardia - Janey se me acercó demasiado
- Espacio personal - le dije, mientras la empujaba
- ¿Ya te viste las ojeras?, ¿cuanto tiempo tiene que no duermes?
- Dos semanas, o más... he tenido sueños muy malos; no he podido dormir más de 40 minutos o máximo una hora al día. Un jueves dormí seis horas fue muy renovador.
- Joven, ¿has pensado en ir a un médico?, ¿terapia?, ¿algo?
- Hum... lo que tengo no se cura con pastillas... en fin, empecemos

Le puse pausa a la televisión y me les acerqué.

- ¿Tehuacanazos?, ¿vamos a secuestrar a alguien?, ¿cual es la meta del día joven? - Becario me mostró la Glock que le había dado un día antes
- No, nada de eso; vamos a bailar, ponerle música y luego nos tomaremos vídeos para subirlos a TikTok
- ¿Eh? - Becario no entendía nada
- Siiiii... yo ya estuve practicando para cuando pasase la pandemia, tengo varios challenges - Janey empezó a bailar en medio de la oficina
- Hum... era un decir

Tenía mucho tiempo de no verlos, me sentía contento. Hay alguien que dice que en realidad vivo aquí, pero es mentira. Que ella me aleje todo el tiempo no quiere decir que viva aquí.

- Joven, deja de bailar, mi seguridad; tenemos un problemita - Becario nos veía con cara de preocupación
- Ah shi, shi, shi... ayer estaba revisando algo de información, crawleano lo que ellos usan para poder consumir servicios y me encontré con esto.

{
"data": {
"user": {
"exId": "77EFFC83-7EE9-4ECA-9049-A6A23BF1830F",
"firstName": "Sam",
"lastName": "Curry",
"email": "samwcurry@gmail.com",
"partnerNumber": null,
"birthDay": null,
"birthMonth": null,
"loyaltyProgram": null
}
}
}

- ¿Un API?
- Si... cha, chan - sonreí
- ¿Por qué unos matones necesitan de un API?
- Porque necesitan obtener registros de información de posibles clientes, proveedores, y eso lo obtiene de información que consumen de agencias de inteligencia
- Ouuuuuu.. ¿y luego?, ¿qué tipo de súper exploit avanzado vas a usar para hackearlos
- ¿Exploit? - ¡Nah!

- A veces para explotar estas cosas sólo se necesita encontrar una ruta y esperar a ver que información nos devuelve, muchas veces un simple intruderazo es suficiente

/bff/proxy/orchestra/get-user/..%2f
/bff/proxy/orchestra/get-user/..;/
/bff/proxy/orchestra/get-user/../
/bff/proxy/orchestra/get-user/..%00/
/bff/proxy/orchestra/get-user/..%0d/
/bff/proxy/orchestra/get-user/..%5c
/bff/proxy/orchestra/get-user/..\
/bff/proxy/orchestra/get-user/..%ff/
/bff/proxy/orchestra/get-user/%2e%2e%2f
/bff/proxy/orchestra/get-user/.%2e/
/bff/proxy/orchestra/get-user/%3f (?)
/bff/proxy/orchestra/get-user/%26 (&)
/bff/proxy/orchestra/get-user/%23 (#)

- ¿En serio? - Janey se empezó a reir
- Si, pero está vez no funcionó
- Ouuuu.. ¿entonces?
- Yo usualmente cuando voy probando vulnerabilidades, lanzo sólo mis testing strings a lo loco, incluyendo para vulnerabilidades que no aplican, como path traversal.

GET /bff/proxy/stream/v1/users/me/streamItems/..\ HTTP/1.1
Host: app.tiposmalos.com

- ¿Y luego qué?, nos puede regresar cualquier cosa no
- No, no nos importan los redirects, los 200, ni los 500... pero un 400, eso es diferente; quiere decir que la query se hizo, pero no encontró nada. Pero se hizo.

{
"errors": [
{
"message": "Not Found",
"errorCode": 404,

- ¿Eso es bueno o malo joven? - preguntó Becario
- Depende... - respondí
- ¿Depende de qué?
- De si 10 mil registros de inteligencia sean buenos o malos

 {
"@odata.context": "https://redacted.tiposmalos.com/Search/v1/$metadata#Accounts",
"value": [
{
"Id": 1,
"ExternalId": "12345",
"UserName": "UserName",
"FirstName": "FirstName",
"LastName": "LastName",
"EmailAddress": "0640DE@example.com",
"Submarket": "US",
"PartnerNumber": null,
"RegistrationDate": "1900-01-01T00:00:00Z",
"RegistrationSource": "iOSApp",
"LastUpdated": "2017-06-01T15:32:56.4925207Z"
},




- Ouuuu... demonios
- Así es joven, porque eso los bug bounty hunters de HackerOne y BugCrowd se enfocan tanto en el reconocimiento
- ¿Qué haremos con eso? - preguntó Janey, que entendió de inmediato lo que teníamos
- Negociar. Esta información ya la subí a diferentes sitios, si no nos dejan a Becario en paz, voy a leackearla completa
- Wow.. ¿y ahora?
- Ahora... pues... una tortita de tamal

Bajamos ya bastante relajados, parecía que todo se resolvería. Sin embargo, tanto tiempo he estado en las cosas legales; que olvidé que cuando una suelta cientos o miles de requests desde una IP, bueno, puede se den cuenta.

Llegamos con el tamalero, ohhh… tamales, estas cosas como se extrañan

- ¿De qué la quieres carnal?
- Dulce, en torta
- ¿Qué más?
- Es todo... ¡Becario!, efectivo
- Joven
- Yo no tengo dinero, tuve que pagar el vuelo
- Rayos joven

Caminamos hacía el Oxxo, entonces; vimos pasar una camioneta Jeep entre la calle cerrada; un reflejo me llamó la atención, se estacionaron de frente y vi como empezaron a bajar los vidrios.

Le metí el pie a Janey, se tropezó y cayó; y le di un golpe a Becario para tumbarlo al suelo. Desenfunde, quite el seguro, corte el cartucho y disparé. Traían fusiles cortos que no logré identificar, esto sentí balas por todos lados.

Me cubrí entre los arbustos, pero lo máximo que tenía era una jardinera; por suerte parece que paraba basta bien los disparos, intenté acomodarme pero estábamos muy expuestos y ellos bien armados. Me temía cuanto parque teníamos, no era mucho.

Disparé hacía las llantas, luego al cristal; no estaba blindado, tenían que ser ellos. Si fuese gente profesional no usarían este tipo de camionetas.

- ¡Becario!, ayúdame
- Voy joven

Empecé a juntar las balas que me quedaban, eran sólo tres; las acomode en el cartucho cuidadosamente, antes de que se me escasquillace la pistola. Alce la vista, y vi a Becario… reconocí el dolor, el sufrimiento… Becario siempre ha sido bueno, pero no tan bueno; y la forma en que disparaba… tenía sujeta el arma como pocas veces he visto a alguien disparar; su mirada estaba fija, perdida, disparaba sin miedo, sin siquiera pensar en cubrirse; reconocí ese sentimiento de que nada importa. Yo lo tenía, en Caracas, yo disparaba igual.

- Becario, cambio
- Vas joven

Tenía tres balas en la derecha, y una en la izquierda. No podía desperdiciar ni una sola bala.

- ¿Cuantas te quedan Becario?
- Cero

Intenté disparar el tanque de la gasolina, pero aunque la camioneta no era blindada no entró la bala. Tres balas…

El celular de Janey sonó, y mientras estaba echo bolita me preguntó

- Dice Lalito que si quieres algo del Oxxo
- ¿Qué? - ¿Cual Oxxo?
- No sé, sácano
s de aquí
- A ver, pásamelo.... Becario, has como que me cubres
- Joven, ¿cual Oxxo?. grité por celular
- Pues estoy en el Oxxo, ¿quieres un RedBull?
- ¿En cual Oxxo?
- En el de la oficina
- ¿Qué haces allí?
- Pues iba a la oficina, pero hay una balacera y no se puede pasar así, que vine al Oxxo
- Joven...
- Belindo...
- La balacera somos nosotros, y no estamos ganando
- Ohhhh demonios... oiga, señora.. ¿me guarda esto aquí?, no tardo, ahorita vengo

Disparé una bala más, para que viesen que seguíamos listos… y entonces; vi como el tipo que estaba en la puerta se estrelló contra ella, y el cristal quedó en color rojo.

Lalo aventó su mochila cerca de Janey, quién empezó a rellenar nuestros cartuchos. Lalo siguió disparando totalmente descubierto, Janey me pasó un cartucho y yo seguí disparando, y luego Lalo2. Los tipos con las llantas ponchadas huyeron… nos habíamos salvado.

- Auch...
- ¿Auch?
- Auch...
- ¿Ahora que hiciste?
- ¿Robe información?
- ¿Y luego?
- Tal vez no use VPN
- Bien hecho joven... ¿tienes $100?
- Si, ¿por?... tengo que ir al Oxxo por mis cosas

Pedimos otra torta de tamal, y nos subimos a la H. Organización Turbia e Ilegal; mientras desayunábamos me quedé sentado en la silla.. me dolía todo, tener 29 años empiezan a pesar

- ¿Cómo puedes comer tamales rosas? - me preguntó Janey
- ¿Qué tienen de malo?
- Tiene pasas
- ¿Qué tienen de malo las pasas?
- No lo sé, saben feo

La Señora Esthela iba entrando, me vio tirado y les preguntó que me había pasado.

- Chale, ¿y ahora que le hicieron al jefecito? - preguntó
- Ya sabe Esthelita, a veces hay que ponerlo al frente para que sepa lo que sufrimos los plebeyos - Lalo respondió, sabía que me recriminaba por no haber usado VPN
- Yo siempre he estado al frente
- Hum... no es lo mismo estar enfrente cuando embolsas al objetivo, que mientras aun colea
- ¿Y tú qué haces aquí mijo?, no he visto al jefazo en mucho tiempo - me dijo la Señora Esthela
- Hum... está en su casa, estoy aquí por Becario
- Ujule.. ¿y ahora? - la Señora Esthela tomo mi torta de tamal y se la empezó a comer
- Necesitamos recursos, con lo que tenemos aquí no vamos a poder negociar
- ¿Aun esperas negociar?, ¿después de ahorita?
- Hum... si...
- Sin Mom aquí, ¿de donde vamos a conseguir los recursos?
- Vámonos...
- ¿A dónde?
- Por vino del malo...
- ¿Del malo?
- Vino dulce

- Joven, eso es una pésima idea.. si no te matan te van a violar
- ¿Una mejor idea?

- ¿Tijuana?, ¿estas loco?
- Estoy aburrido
- Si vas a Tijuana te matan - repliqué
- Si vas a Querétaro te violan
- Despierta a Becario...
- Yo si vooooy - Becario grito

Ya estando en el aeropuerto me desentendí de todo el asunto; esto era un suicidio, así que dejaría a Lalo todo en sus manos, él era el experto en esas tierras de perdición. Así que simplemente me senté en la sala de espera, me puse mis audífonos y esperé.

Mientras estaba tranquilamente viendo al horizonte, sentí un golpe en mis costillitas, y el aire se me salió

- Beliiiiiiiii - era Paola
- ¿Qué te pasa? - reclamé, intentando recuperar el alimento
- Nada, aquí llegando para el vuelo
- ¿Cual vuelo?
- Joven, ¿qué tranza? - oh, un jarocho
- ¿Qué?
- Lalo nos dijo que iban a ir a Tijuana, y pues.. uno no se puede perder esa experiencia llena de sexo, drogas y alcohol
- Ya tenemos muchos problemas, como para estar llevando más gente
- Ñeee... nada más un poco de fiesta, seremos responsables

Empezaron a anunciar el vuelo, y nos paramos para subirnos.

Tijuana es una de las ciudades más peligrosas que se pueden imaginar, cada tres casas hay algún lugar peligroso donde se puede perder la vida, pero nosotros veníamos muy bien «recomendados», y eso hacía la gran diferencia.

Llegamos al hotel, pedí una habitación para mi sólo. Eso de compartir nunca se me ha dado; me bañé para despertar un poco y baje al looby, era el último en bajar.

Janey y Paola creo que no entendían en donde estábamos, parecía que iban de antro. Lalo2 y Luis se veían más acorde al peligro que seguramente correríamos, Lalo, él se veía emocionado.

Lalo pidió un taxi y fuimos a Avenida Revolución; entramos a un sitio que se veía de muy mala muerte. Al entrar pidió una botella de tequila.

- ¿Cual es el plan joven? - pregunté
- Dame un momento

Lalo le dijo algo al oído al mesero, y unos minutos más tarde llegó un tipo sacado de un cliché de película de narcos. Camisa roja desabotonada hasta medio pecho, pulseras de oro, sombrero, y lentes oscuros aunque era de noche.

Se sentó en nuestra mesa, y nos saludo.

- Me dicen que andan buscando mercancía - preguntó, mientras se servía un caballito de tequila, nos quería intimidar
- Joven - Lalo me daba la palabra
- Tu turno, es tu plan
- Si, pues... tenemos un problema en Ciudad de México, y necesitamos unas cinco escuadras, tal vez algún fusil corto
- ¿Ustedes se quieren morir?
- Hum.. tienes razón; incluiré seis chalecos
- Cerámica - interrumpí
- Tú no aprendes joven... - me miró con ironía - cerámica para él, los demás acero, nosotros si queremos vivir
- Jajajaja... ¿y con que van a pagar?, ¿traen dinero? - supongo estaba empezando a ceder un poco
- ¿Pagar?, quiero todo gratis.. pero, el tequila lo vamos a pagar
- Jajajaja... estas pen$%&/()... ¿quién chin%&/( te crees?
- Soy Lalo Landa alías Candía, alías el Méxicobolita

El pánico se le vio en la cara, se puso de pie de un sólo golpe, y saco una escuadra… si, en oro.

Me puse de pie, desenfunde y con el cañón le pegue en el antebrazo; cerró los ojos por el dolor. Me giré por detrás de él, le doble la espalda y le recargué la cara sobre la mesa y lo encañoné.

- ¡Joven!, ¿qué estas haciendo?
- Pues... lo que hay que hacer
- Hijo de la ch%&/( ya va$%&/ de aquí no salen, hijos de su pi$%&/( - el tipo balbuceaba, no sé si por el dolor del brazo o el arma en la sien
- No, déjalo - Lalo me retiró la mano - esto es Tijuana joven, aquí todos somos unos caballeros
- Ya valie... - el tipo le vio el tatuaje del brazo a Lalo, y cayó sentado sobre la silla - disculpe usted, voy a juntar su mercancía

Mientras se iba me miró con odio, si por él fuese me metería un tiro; pero el miedo que le dio reconocer a Lalo era demasiado.

- Me asustas joven
- Y lo dice quién a la primer amenaza andan encañonando gente

De pronto nos dieron más cerveza y tequila, Lalo sirvió caballitos y nos repartió a todos; mientras se reía, no podía contener la risa.

Bebimos y bebimos hasta más no poder. Becario se veía muy alegre, y empezaba a hablarle a todo mundo. Hasta que Paola le quitó la cartera, algo estaba intentando comprar, pero sé exactamente que.

Mientras estábamos divirtiéndonos con Becario, una tipa se me acercó y me invitó a seguirle. Intenté comportarme como todo un caballero y rechazar la invitación con sutileza.

- Ven conmigo - me dijo
- Hum... no, no, no
- ¿Acaso te doy miedo?
- No es miedo, es precaución
- El gerente me dijo que los trate bien, que son especiales
- El especial es este de acá
- Me dijo que trate a todos por igual
- No, no, no... lo que diga ella; ella es mi conciencia - era obvio que le estaba insinuando a Paola que dijese que no, pero creo que fue mala idea
- Ohhh shi, shi, shi... llevatelo, no nos lo regreses
- Bien, ya tengo permiso - dijo sonriendo

Caminamos hacía el fondo del lugar, no me sentía muy cómodo, se veía peligroso; todo tenía luces rojas y dificultaba ver hacía donde íbamos. Detrás de la barra había una escalera, y me llevaron por allí, cada vez tenía más miedo, y de lejos veía como los demás estaban en la mesa divirtiéndose, mientras yo no sabía a donde iba.

Había una parte con más luces neón, donde pensé que estábamos yendo; pero al final me jaló del brazo y me llevó hacía una salida de emergencia.

- ¿A dónde vamos? - pregunté muy nervioso, y con la mano muy cercana a mi bolsillo trasero
- Confía en mi
- Hum... no - sentí el jalón

Mientras tanto en la mesa, la fiesta seguía. Empezó a correr el Smirnoff de tamarindo y el Bacardi.

- Joven - Luis le dio un golpecito en el brazo a Lalo - ¿confías en esta gente?
- Naaaaaah
- ¿Entonces?, ¿no deberíamos dejar de beber y salir corriendo?
- Nah, me tienen tanto miedo que estamos seguros
- Creo que no preguntaré
- Es mejor jarochito, es mejor... ¡Becarioooooo!, shalú

Creo que se habían olvidado de mi por un tiempo, cuando iba bajando las escaleras, la muchacha me dio un papel.

- Dáselo al Mexicobolita cuando estén solos
- ¿Qué es?
- Él sabrá cuando lo vea

Llegamos a la mesa y de inmediato me senté, esta vez me hice bolita junto a Janey, Paola no es de confianza.

- Ese es nuestro Belindo, ¿qué tal se portó?, Belindo, ¿qué hiciste? - me preguntó Lalo
- Hablamos de libros - respondí mientras la muchacha se rió y se fue hacía la barra
- Seh, seh.. claro, libros joven - Becario intentaba recuperar su cartera
- Si, no puedo creer que no haya leído el Gorrión Rojo... le platiqué un poco la historia y le dije que me gustaba mucho porque sale del típico estilo de Bukowski
- Shi, shi, shi.. libros.. ¿y qué libro te mostró ella? - todos se rieron, no entendí porque, hasta Janey me dio un empujón
- Uno de John Grisham... pero no me gustó
- Shi, shi, shi... Juan Gris, ¿por qué no?
- La última vez que leí a John Grisham fue el libro completo, sentando frente a una ventana en un día; esperando..

No quise continuar, hacía que me puse de pie y me fui al baño. Nunca había leído un libro en un sólo día, pero ese día no tenía nada que hacer. Y ni siquiera podría decir de que trato, mis ojos leían, pero mi cabeza no pensaba en nada.

Sólo recuerdo haber salido a caminar, porque me estaba volviendo loco; y mientras caminaba por la avenida te vi pasar. Después entré a un súper y compré un agua y volví. Me sentí tan triste y tan sólo, sin poder hablar con nadie, que me senté allí, en tu buró había dos libros, los tomé y me puse a leer, esperando que tal vez, de pronto la puerta se abriría y allí estarías.

Salí del baño, y vi que Lalo había salido a la calle a fumar. Lo cual era muy educado, tomando en cuenta que en Tijuana nadie respeta la ley y fuma dentro de los sitios cerrados.

- ¿Qué pasó Belindo?, ¿te rifaste o no te rifaste?
- ¿Qué?
- Psss..
- ¿Pssss?
- No sé si eres muy inocente o muy pervertido
- Per.. inocente - metí la mano en mi bolsa y sentí el papelito doblado

Le saqué la cajetilla de la bolsa y tome un cigarro, Lalo sólo fumaba en ciertas ocasiones. Él fue quién me enseñó que el alcohol entre más fuerte y más arda, es mejor… y algo así dijo del tabaco. No había visto lo anotado en el papel, pero me lo imaginé, por lo famoso que es aquí.

Nos quedamos en silencio, viendo las luces de la avenida. Ni siquiera parecía pandemia, la gente se veía normal.

Saqué el papelito y se lo di. Lalo lo abrió y lo vio detenidamente. Sacó su celular, abrió Uber, escribió algo y se quedó mirando la pantalla.

- 7 minutos Belindo - me mostró la pantalla, un taxi se acercaba hacía nosotros

Lo miré confundido.

- Aquí es donde dices tu frase
- ¿Cual frase?
- #viejastodassoniguales - canceló el taxi, guardo el celular, me quito el cigarro de la boca y me jaló hacia dentro - vamos, hay mucho alcohol allí, y la última vez que hubo mucho alcohol Karen parecía fuente vomitando en medio del lugar
- ¿Estas seguro?
- Si, necesitamos un desempate de esos 25 tequilas
- No me refería a eso
- Cierto.. tequila no, ya no lo soportas después de ese día; te voy a dar vodka

Lo entendía muy bien, así que sonreí y sólo le dije

- Bourbon.. que nosotros somos chilangos y bebemos alcohol del fuerte
- Esa es la actitud

Regresamos al hotel, nuestras habitaciones estaban abiertas. Pero Lalo dijo que esstaba bien, y al entrar teníamos una caja con todo lo que pedímos. Me miró con cara de «te lo dije joven». Y se metieron a dormir.

No estaba borracho, a pesar de que habíamos bebido bastante, pero sabía que por culpa del Bacardí de Luis, mañana tendría una de las peores crudas de mi vida.

Bajé al looby, y más tarde salí a la calle. Me senté en las escaleras, y me puse a esperar a que la noche se volviese día. Como ese día, me quedé toda la noche sentado frente a la ventana, parandome de vez en cuando a ver que el seguro no estuviese puesto, por si intentabas entrar y no podías, que el seguro por dentro tampoco estuviese puesto, que la puerta fuese fácil de abrir, porque se trababa. Allí espere, como hoy, con un libro en las manos, al que no puedo ponerle atención.

Me quedé toda la madrugada sentando en las escaleras, con la pandemía todo el tiempo he estado encerrado y un poco de libertad se siente bien. Entonces, mi teléfono vibro.

- Joven, ¿antes de regresar a la ciudad me puedes acompañar a ver a unos sujetos?
- Si, ¿qué clase de sujetos?
- Ahhh mandé mi CV a unos sujetos de aquí, aprovechando el viaje
- ¿Por qué? D:
- Porque las cosas se van a poner feas

Una de las cosas por las que culpo que todo nos este saliendo mal, es que ya no tenemos a Walter Mercado para que todos los días guie nuestras vidas. Como no tenía mucho que hacer, pero también debía de asegurarme que ese muchacho regresase con nosotros, acepté acompañarlo.

Fui a bañarme y saliendo vi a Lalo en el looby

- Joven, esto lo podría denominar alta traición
- Sólo es un trabajito; te invitaré unas alitas
- ¿Y los demás? - seguramente se preguntarían a donde nos fuimos
- Hum... no están listos para tanta acción, y Becario no está emocionalmente bien
- Eso creo que es un alago
- Tú tampoco, pero tienes mucha suerte joven; si se pone feo, yo creo que tú eres el más idóneo para que sobrevivamos
- Ouuuu

Llegaron unas camionetas de carga y bajaron unos tipos de ellas.

- Sabes joven, siempre me preguntando porque usan camionetas, si sólo viaja uno
- Cosas norteñas, joven
- El Mexicobolita - dijo el tipo que bajo de la camioneta, también con su cliche de narco; Lalo chifló para responder que si - ¿y este?
- Es mi jefecito
- ¿El Mexicobolita trae patrón?
- Hum... no, mi patrón está en Miami haciendo ejercicio en su jardín, este es el lugarteniente
- Hola, que tal Augusto Lozano; mucho gusto en conocerle - sonreí
- El Mexicobolita haciendole caso a un patrón, eso es nuevo
- De hecho tengo otro jefe, pero no está aquí...
- Has cambiado Mexibolita
- Si, ahora camino por la calle sin miedo a morir
- <<'Amonos recio>> súbanse a la troca

Subimos a la camioneta y empezamos a avanzas hacia las playas, pasamos frente a Otay, se veía muy vacía por la pandemia. Nada que ver, a estas horas estaría lleno de las cougars regresando con sus víctimas a EEUU.

Avanzamos por la Avenida 6ta, y doblaron en el cruce de la 4ta; nos detuvimos frente a lo que parecía un taller mecánico y allí nos bajaron.

Me parecía interesante que no nos hubiesen puesto alguna bolsa en la cabeza, pero Lalo me dijo que veía demasiadas películas; «es Tijuana joven, no necesitan cubrirte la cara para que les tengas miedo»; me dijo.

Caminamos por dentro del taller y salimos hacía la playa. La árena era rara, con respecto a la arena que nosotros solemos conocer; y cerca del mar había una mesa de plástico con una sombrilla y unas mesas de Corona.

- ¿Es en serio?... joven, hasta yo tengo reuniones en una oficina decente
- Si, pero tú estas pobre y ese tipo tiene millones de dólares enterrados en toda esta playa
- Eso si.. pero no puedes negar que tengo más estilo
- Hum... eres muy consentido, pero...
- Esto es Tijuana - interrumpí
- Exacto joven

- ¿Trabajabas para él antes?
- No joven, mis patrones pues... un día les tocó encontrarse a la Federación, y ese día no estaba yo... que sino, pff.. joven, Tijuana tendría más jitomates que Sinaloa.
- Me das miedo joven

- Lo dice cruzó un camino de nieve a -40 grados

Caminamos hacia la mesa, y cuando me vieron; agregaron una silla más. Ambos nos sentamos, y nos destaparon unas cervezas que pusieron sobre la mesa.

- Mexicobolita, ¿qué dice el retiro?
- Bien, muy agradable; tengo un trabajo, me pagan cada 15 días, llego tarde, y los jueves como alitas
- Suena muy normal... ¿tú quién eres?
- Hola, que tal; Augusto Lozano, mucho gusto
- ¿Mexicobolita?
- Es mi jefe
- No parece un jefe
- No, no tiene idea de como es que pasó... creo que estoy implicado
- ¿Tiene algún talento o por qué está aquí?
- Disparaba bien, pero... se rompió hace tiempo; aun así hace lo que se debe de hacer cuando se debe de hacer, no conoce el miedo, jamas duda y siempre cumple sus promesas... ademas vedió su alma al diablo en un ritual raro de Colombia, y aunque no lo creía; tiene tanta suerte que es imposible no creer que funcionó
- Wow... que bien concepto tienes de mi - agradecí
- De nada
- Bien, porque lo que quiero de ti Mexicobolita, es complicado; y sólo se lo confiaría al mejor gatillero que conozco
- ¿Qué pasó compa?
- Mi hija fue secuestrada, o eso creo... no sé si por un cártel, el gobierno o que chin$%()/)=(
- ¿Qué información tiene?
- Nada, mi gente dice que estaba en la casa, grabando vídeos para esa chin%%(& donde bailan encuerados en internet
- Ohhh Tiktok... puede buscarme como BelindoFan... tengo varios challenges cumpl... - los ojos de Lalo decían callate
- Si, esa chin&/)/(()= es todo lo que sé
- Bien, nosotros nos encargamos.. quiero libre transito
- Mientras trajes para mi, lo tienes; terminas te vas al aeropuerto, y se acaba
- Hecho, vamonos joven
- ¿Tú eres el jefe y te manda? - me preguntó
- Hum.. no soy su jefe.. es una relación extraña, terminamos juntos en una situación compleja
- Traiganme a mi hija
- *Buscando....*

Salimos y volvimos a subir a las camionetas; de camino no dijimos nada. No podíamos confiar en los tipos con los que íbamos. Llegando al hotel alcanzamos en el restaurante a los demás

- ¿Por qué necesitas libre transito?, ¿no puedes entrar a Tijuana?
- Yo puedo entrar a donde sea, y sino abro las puertas
- Ouuu... ¿entonces?
- Libre transito es que podemos desaparecer a quién sea necesario sin represalias
- Ohhh ya me asusté
- No te asustes joven, además necesito ayuda... y tenemos casualmente un equipo táctico aquí, con muchas armas
- ¿Y el asuntito de Becario?
- Luego, aquí no lo van a venir a buscar, es Tijuana, cualquier chilango le tiene miedo a Tijuana
- Confirmo

Desayunamos junto con los demás, todos tenían cara de cruda. Después de eso Lalo me pidió explicarle como funcionaba TikTok. Le enseñé como había que bailar y como se ponían los efectos.

- Beli - Paola me miró muy seriamente
- Joven - Luis se veía perplejo
- Gü&/(&( - Janey me puso la mano en el hombro - creo que llevar toda la pandemia encerrado, sólo y sin perro ya te afectó
- ¿Por qué?, está genial... bailas y te dan likes
- Karen, terminando esto hay que llevarnoslo a la ciudad
- Si, mira que estoy mal joven, pero eso es demasiado - Becario también me veía raro
- Bueno.. a ver, focus, como dice Belindo.... ¿cómo entramos al perfil de la hija del patrón?

Entramos al perfil, y el asunto se puso raro.

La muchacha tenía vídeos muy extraños de payasos tipo Eso, algunos psicodélicos, y otros en donde ella estaba disfrazada de payaso. No era un vídeo normal de Tiktok… los comentarios principalmente eran preguntandole si se sentía bien o necesitaba ayuda.

- ¿Ya viste lo raro de los usuarios? - comenté

- Becario, ¿aun tienes tus perfiles falsos?
- Si joven
- Intenta agregarla, y a todos los usuarios que hayan comentado y que siga

- ¿Qué es?
- La traducción al español de los nombres de usuario
- Ouuu... joven, ¿todos los narcos son así?
- No, esto es raro
- Miren, aquí hay algo raro... es binario
- ¡Becario!, traducción
- Son coordenadas joven

- Bien... hum... Paola y Karen, ustedes vean si pueden tomarse fotos con el burro con rayas, Luis y Becario; revisen métodos para detectar alcohol adulterado, para lo poco que bebímos me duele mucho la cabeza. Lalo y yo iremos allí..
- Me dio miedo joven
- ¿El Méxicobolita tiene miedo?... tsss.. #decepción

Querido Diario…

Subí a la habitación.. tomé unos cartuchos y miré de reojo el chaleco. Lo dejé sobre la cama, de todas formas… nunca me pasa nada.

Baje, y Lalo ya me estaba esperando… era momento de la acción; en Tijuana.. oh, vamos a morir.