Querido Diario…

- Hum... hi, hi... gud morning
- Hi - me respondieron
- Hum.. I wanto to ask if you can hacer, do bread of killed
- Sorry?
- Hum... mister, mister... I wanto buy you bread of killed, big bread of killed if you can relleneishon of arequipe
- Sorry man... what are your saying?
- Ash - me harté - ¿hablas español?

Escuche un «tu-tu-tu-tu»… me había colgado.

- Joven, ¿qué estas haciendo? - me preguntó Lalo
- Busco pan de muerto
- Hum... ¡Becario!, hackea al H. Lugarteniente, y averigua interceptando sus mensajes, que es lo que trama
- Ok
- ¡Hey!

Me giré y continué marcando a la siguiente panadería en la lista. Mientras Lalo y Lalo2 estaban analizando la información del hackeo que extranjeron.

- ¡Becario! - le llamo Lalo sin distraer la mirada
- ¿Qué pasó joven? - Lalo2 tampoco levando siquiera la mirada

- Yo vi una serie que trata sobre eso - dije

- Hum.. eso suena como Silk Road pero en serie
- ¿Qué es Silk Road? - pregunté confundido
- Para ser alguien tan turbio e ilegal, a veces me sorprende tu inocencia - giró hacía el otro lado - ¡Becario!, ¿estudiaste algo?
- Soy matemático, joven
- ¿Y eso deja dinero?
- Puedo dar regularización a niños
- Eso no deja dinero Becario me miró a mi - Joven, tú... ¿tú estudiaste algo?
- Licenciatura en gestión del tiempo libre - dije con orgullo
- ¿Y eso sirve de algo?
- Hum... si, en pandemia estamos muy solicitados, tenemos que gestionar el tiempo libre de la gente
- Suena a que a no
- ¿Tú estudiaste algo?
- Sistemas
- ¿Y luego?
- Me hice narco
- Ouuuu... - me regresé a la mesita, dispuesto a continuar con la siguiente panaderia

- Ahhh... gud morning, do you vende bread of killed?
- Sorry?
- Bread of killed - tu, tu, tu

Lalo tomó mi libreta y vio que llevaba como sesenta panaderías

- En serio, yo no creo que bread of killed sea pan de muerto
- ¿Entonces? - pregunté ya un poco harto de tanto marcar
- No sé, yo no sé inglés, se ruso
- Joven, ¿por qué sabes ruso? - interrumpió Beto
- Porque me iba a ir a la madre patria Rusia
- ¿A qué? - Beto se giró para escuchar la triste historia
- A una empresa de seguridad, la más importante de Europa del Este, me tarde casi medio año en el proceso, y me eligieron
- ¿Y entonces?, ¿qué haces aquí?
- Luego llegó este tipín a hablarme de sueños e ilusiones, y visión y que tenían un plan... y - me dio sape
- Seeeeh.. así es Belindo, nos engañó a todos - Janey también lo afirmo, mientras hacía sus notas de colores
- ¿A ti qué te hizo?
- Gü%&&(/ yo tenía un trabajo bien ver$%/&/, iba todos los días de traje sastre, a los dos años te hacen gerente, gü%(& no mam%&$/& tenía vales de despensa y comedor en una de las cuatro consultoras más grandes del mundo
- ¿Y luego?
- Pues Belindo...
- Ohhh - Beto estaba anonadado, miró al último que había estado antes que él - Becario, ¿a ti te engaño también?
- Seeeep - dijo Becario con su voz de muerto por dentro
- ¿Cómo?
- Cuando llegué eramos dos becarios, y un maestro nos dijo que nos ofrecía trabajo en la empresa de los puentes de San Francisco, era mucho dinero y una gran carrera... el otro aceptó, y yo... debo de decir que le creí, Belindo hablaba tan emocionado y sincero que confié en él
- ¿Y que pasó con el otro?
- Lo balearon unos policías gringos por pensar que era ilegal, regresó a México y su mamá lo pone a fuera del Metro a vender dulces en una silla de ruedas
- Entonces no te fue tan mal
- ¿No? - Becario lo miro con cara de, quiero vender dulces
- Aldo... ¿a tí? - Aldo orgullosamente y dignamente negó con la cabeza
- No mi buen Beto, a mi me engañó Oscar, el lugarteniente anterior
- Ahhh Oscar Santoyo, que gran sujeto; si él estuviese aquí no estaríamos quebrados - interrumpió Lalo
- Creo que tienes un talento joven, que debemos que explotar
- ¿Ioooo?... - lo miré confundido - Have you bread of killed?

Había sido otro día sin acción, llenos de preocupación por el momento en el que todo quiebre. Le mandé un mensaje a Mom, pero no me respondió… desde hace dos meses.

Me puse a ver la tele, y de pronto sonó el timbre. Sentí un hueco en el estómago, enojó y felicidad; pero abrí la puerta.. y se fue todo sentimiento de emoción.

- ¿Me invitas un té?
- ¿De frutos rojos?

Querido Diario…

Regresé a casa… y me volví a acostar en el sofá, estaba enojado, triste.. no sé. Vi un vídeo recomendado en YouTube, y de inmediato tomé el teléfono.

- ¿Recuerdas todo lo que hemos hecho por ti?, ¡es el momento de que pagues!
- La verdad me gustó más cantar Baby Shark tururutu