*Extraído del diario rosa con fotografía de Cenicienta de Janey*

Querido Diario…

Lalito no pudo conseguir la información que necesitabamos, había que aplicar las viejas técnicas infalibles que con Belindo nunca fallan. Me fui a la vinateria y me compré todas las cervezas que había disponibles, y entonces me fui a alcanzarlo saliendo de la organización turbia e ilegal.

Antes de llegar, «llegar», como dice él ahora que se habla como ranchero; pasé al Oxxo, o llegué al Oxxo para comprar los insumos necesarios para yo misma aplicar las técnicas chamaqueadores e irle midiendo el agua a los camotes.

Al llegar allí estaba, parado esperando a que el valet le entregase el coche verde que tantas emociones ha vivído, y que el guardía de mi unidad habitacional reconocía como sinónimo de mi alto estado etílico.

- Turururururu - me acerqué a él
- ¿Cómo hace el Metro? - me respondió... sonreía, se sentía su calidez de siempre; pero Lalito tenía razón, no estaba vivo
- ¿Unas banqueteras o te freseas? - le dije mientras le mostraba mis bolsas
- ¿Por qué me habría de fresear a unas banqueteras?, si tu eres la que #yanotienesactitud
- No lo sé señor Domaine Huet
- ¿Te gustó?
- Es el mejor vino que he bebido en mi vida
- Hum... si, está rico; esa casa está en mis Top 10

Le entregaron el coche verde y lo estacionó sobre la calle, me robó unas monedas de mi mondero e introdujo $8 al parquímetro. Luego volvió y se sentó junto a mi.

- ¿Indio o Bohemia? - le dije ofreciendo las opciones que tenía
- Bohemia - le pasé una cervrza y vi como le dio un trago largo.

Pasamos unos minutos completamente callados, no sabía como iniciar la conversación; entre más lo veía más miedo me daba. No era él, a pesar de que todos dicen que siempre es serio y no se le nota ninguna expresión; yo no creo eso, para mi Belindo siempre es alegre, si Belindo no está sonriendo y relajado es porque algo malo pasa. Ahora lo veía tranquilo, relajado, se le vía repuesto; pero se veía cansado, maduro… no estaba bien. No sólo tenía la mirada muerta, la tenía cansada.

Un muchacho pasó caminando con sus perros, dos terranovas gigantes, entonces aproveché el tema perfecto.

- ¿Cómo esta tu perrita?
- Bien, pensé que no me recordaría, pero si. Lo que eso si, puede que se crea gato
- ¿Por qué?
- Quien la cuido estos meses tiene dos gatos, así que creció en una familia de gatos. ¿Y el tuyo?
- Bien, me da trompazos - le mostré los moretones que tenía en el cuerpo de los golpes que me daba - y... ¿cómo estas?
- Hum... - me miró con cara de fastidio, mientras tomaba de la bolsa otra cerveza y la abría con su celular, ¡con su celular! - ¿por qué todos me preguntan eso?
- Eres el jefecito, si te pasa algo necesito saber si tengo que pedirle trabajo a Don Chapito o a los Jalisco Nueva Generación... o a la loca
- Tienes un punto - sus tragos eran largos, quería beber, no era el típico trago coqueto de "sólo para acompañar" - hum... bien; creo.
- Define bien, ¿quién soy?
- #estacabr$%&esepe$%&
- ¿Físicamente?
- Me duele todo un poco, sobre todo mi bracito
- Parece manita de puerco
- Es lo que pasa cuando pones al becario a gestionar las torturas a los prisioneros. Te cuelgan mal, todo el peso te cae en un sólo lado y crash, te truenan la mano
- ¿Se rompió?
- No, hasta eso aguanto mucho. Que mi abuelita me diese leche de la Conasupo de niño, me hizo de huesos fuertes
- ¿Cómo es?
- ¿Mi abuelita?... hum... era una señora medio tranza, chamaqueadora, tenía buen callo para los negocios. No me parezco a ella, aunque yo creo que lo tranza y manipulador, tiene que venir de ella
- No tontis, me refiero a lo... todo lo que te hicieron
- ¡Ahhhh! - dio un trago muy largo hasta terminarse la cerveza, metió la botella vacía a la bolsa y sacó otra más.

Suspiró y no me respondió, no creo que porque no haya querido responderme. Creo que no sabía que responder. De nuevo hubo un poco de silencio.

- ¿Tienes los $7 millones de dólares? - volví a intentar seguir con las preguntas. Cuando pregunté eso se rió
- ¿Puedes creer que pensé que era broma?, todos haciendose millonarios menos yo
- ¿En serio?
- Si
- ¿Quiere decir que eres pobre?
- Si
- Que gü%&()
- Tengo $2000 USD que me quedaron del viaje de regreso
- Eso alcanza para muchos tacos
- ¡Ven!
- ¿A dónde vamos?
- Por tacos
- Hum... ok

Viajamos hacia Polanco y me bajo en la taquería más fancy que he visto, al entrar me dieron unos tacos al pastor y nos pusieron una botella de vino en frente.

- ¿Es en serio?
- Soy pobre, pero tengo $2000 USD extra, hay que gastarlos
- ¿Cuando empezaste a beber tanto vino?
- Cuando Mom me contrato como su asesor, antes de volver a la H. H. Organización Turbia e Ilegal... me pagó por el primer trabajo... fue un 27 de Abril, lo recuerdo bien. Eso quiere decir que tenía Un año y siete díaz de morir de hambre; así que en cuanto me dijo que ya me habían depósitado, me fui al primer restaurante que vi, el Morton's, me metí y pedí un Porter House de kilo y medio, con una mantequilla de espinacas, crema de hongos, coles de brucelas y una alcachofa; y cuando me preguntaron que beber, y me recomendaron una botella de vino, le dije al mesero que me trajese la mejor que tenía. No sé si era porque lleva un año bebiendo agua de la llave, o porque tenía cirrosis y con sólo oler el vino ya estaba borracho pero... todas esas cosas juntas, fue uno de los mejores sabores que recuerdo en la boca. Después me enteré que era un vino del Valle del Ródano, Cöte Röite.. $7, 000 la botella; esa tarde me gasté como $20, 000 sólo en la comida; pero después de que les tenía que pedir a ustedes que me acompletasen $100 para poder comprar avena y sopas Maruchan para sobrevivir... no sabes el sabor. De allí en adelante, no puedo dejar de comer... esos güeros creen que sus métodos son doloros, pero no saben lo doloro que es vivir con hambre todos los días.
- ¿Tacos al pastor con vino?
- Todo se puede maridar con vino, ¡to-do!; he comido palomitas y papas fritas con vinos franceses en Paris
- ¿Gordita de chicharrón?
- Hum... un espumo de Frexeinet en Querétaro
- ¿Nachos?
- Un nebiolo, pero no mexicano; gringo, del Valle de Napa; meloso

No sé si era el vino, o era que por primera vez en mucho tiempo; y cuando digo mucho tiempo, es antes de todo esto, alguien estaba platicando con él; pero su sonrisa volvió a tener alegría, su carisma volvía a resaltar, ese Belindo que era capaz de emborrachar a su amigo con cinco botellas de tequila para que no fuese atacado con una gorda, sentarse junto a un presidente a hablar del estado laíco y sus implicaciones en el desarrollo de América Latina, sacarme borracha de un bar mientras insultabamos a las mafias enemigas… o simplemente, poner cara de «ñeeeee ahorita sale con polish joven», cuando todos sabíamos que ya había valido. Esos tacos, esas cervezas, ese vino, le dieron el rpc que necesitaba.

- ¿Y ahora que sigue?
- Morelia
- ¿Morelia?
- Le voy a hacer un favorcito a un amigo de Mom
- ¿Aguacateros, vendedores de carnitas?
- No, lo otro que imaginas cuando te dicen Michoacán
- ¡Narcos!
- Es sólo un favor, voy identificó y salgo
- Hum... ok, les diré a todos que de nuevo hay acción
- No, a esto voy sólo, es un favor de amigos, nada serio..

Belindo repartió lo que quedaba de la botella en las dos copas, y al pagar; sacó un rollito de dólares; literalmente tenía los $2000 USD com cambió de lo que había pasado, pagó la cuenta, $720 pesos, y de propina dejo el rollo completo.

- Un día, yo.. el gran, el único, el increíble Aug[..]o, voy a tener $7 millones de dólares en mi cuenta, pero será por meritos propios. #telofirmoytelocumplo

Le creo, Belindo tiene mucha suerte; y ese día al dejarme en mi casa, después de saber que le había pasado realmente, de haberme contado los detalles, de verlo recordar momentos tan dolorosos; pero también de haber conocido momentos que para él, fueron aun más dolorosos, sabía, que podría haber muerto ese día que Lalito lo sacó cargando del cuarto de agua, pero de nuevo estaba con nosotros. Sólo fue a saludar a sus amigos en el infierno, y volvió a nuestro lado; para hacer nuestra vida estresante, sin sentido y preocupante, con sus errores diarios y malas desiciones.

- Señorita, buenas noches - me abrió la puerta el guardia

Por un momento recordé cuando el guardia nos dijo «joven, cada que veo ese coche verde aquí, la señorita llega muy mal».

Querido diario rosa con fotografía de Cenicienta…

Le marqué a Lalito para platicarle que Belindo estaba como nuevo y listo para la acción, y me dijo «demonios, yo tenía esperanza de que ya se hubiese retirado», después de eso prometió contarme al fin los detalles del rescate, obviamente con unas alitas de por medio.

Cuando conocí a Belindo, fuimos a comer pozole; él se sorprendió porque era la primera vez que le daban un pozole transparente y el tenía que ponerle la salsa para hacerlo rojo. Después de eso, mientras llovía, nos quedamos escuchando canciones y cantandolas. Ese sujeto, sabía que nos iba a traer muchos problemas, había llegado por la persona que más odiabamos, tenía acento de pueblo y era el mejor community manager que hayamos conocido en nuestras vidas.