Sábado, 23 de Noviembre de 2019: Chocolate con bombones

Querido Diario…

Compré el primer vuelo disponible para Costa Rica, el vuelo tardaría más de dos horas en salir, así que; aprovechando que ahora tengo 350 mil puntos Premier, decidí usar unos pocos para beber algo fuerte para darme valor; tequila, mezcal.. cosas de machos.

Fue en ese momento, que bebiendo alcohol del fuerte y comiendo frituras, me marcó Becario con Esteroides.

- Bueno
- ¿Qué tranza boss? - se escuchaban también las voces del Kevin y de Uriel
- Psss aquí, viendo... el partido de futbol

- ¿Dónde estas?
- Esperando el vuelo para ir por Karen; ¿cuanto levantaste hoy?
- Poco estoy acá, descansando para competencia... 360 en barra, 50 en mancuerna.. ¿tú como vas boss?

Becario con Esteroides llevaba un par de semanas ayudándome a quedar aunque sea un poco cercano a hace un año.

- Bien, 20 kilos - dije lleno de orgullo
- Pues no está tan mal, 20 kilos de mancuerna - ¿mancuerna?.. coff.. coff.. era barra
.- Shi, shi, shi... ¿que pasó?
- Ahhh.. oye boss encontramos algo que puede ser de importancia
- ¿Qué cosa? - estos muchachos llevan a cargo de la organización desde hace unos meses, empiezan a ponerse más despiertos
- Fuimos a peinar la zona, y nos encontramos con un dispositivo un tanto raro

- Hum... es una Raspberry Pi Zero 
- Exacto boss.. pero no es una, tenemos 18; las encontramos en el gimnasio, en la plaza, en los tamales, y afuera de las oficinas
- Hum...  - ¿qué eran?, lo primero que se me ocurrió es que habían sido utilizados para interceptar las comunicaciones de Lalo y Janey
- ¿Qué hacemos?
- Saquen una imagen y subanla, para que pueda analizarla
- Ya la tenemos, ahorita Uri te pasa el link
- Ok

Descargué el binario, aparentemente era sólo una distribución de Linux ejecutandose, pero había un archivo un tanto extraño.

Ese archivo “waitz.tzt” no era parte del firmware de Raspberry. Pero tampoco tenía mucha información; al abrirlo sólo parecía un archivo de configuración con unas interfaces.

Al montar la partición del sistema de archivos me encontré con una estructura normal de Linux, y dentro un archivo llamado tshark, un sniffer. Lo primero que pude imaginarme era que eso confirmaba mi teoría de que eran dispositivos dedicados para interceptar información; probablemente credenciales. Estaba a nada de llamar desesperadamente a Krusty para decirle que revocase todas las credenciales. Pero seguí investigando.

Hice un grep de waitz, para saber que era eso.

Hum… Java… pero también encontré algunos archivos de configuración.

Lo inquietante era, si… en efecto. Había un intercepción del tráfico.

La única forma de saber que era lo que hacía este servicio, era haciendole reversing completamente… hum… Java…

No, no encontré nada que indicase un sniffeo; pero si comunicación entre estos dispositivos a través de MQT. Yo conocía ese protocolo, hace mucho tiempo había revisado una aplicación, la cual era un controlador de robots que revisaban fugas en lugares de difícil acceso, todo se hacía a través de este protocolo. No los habían sniffeado, los siguieron para saber cuales eran sus horarios.

No había sido tan sorprendente, pero algo me quedaba claro, estos tipos no eran cosa sencilla; tenían tecnología y tenían habilidad. Lo primero que pensé fue en huir, debía de regresar y conformar a un equipo de rescate, yo sólo no iba a poder. Aunque eso significase poner en riesgo a Janey, sin embargo. Me llegó una notificación de LinkedIn, y entonces recordé porque Janey era tan importante.

Si regresaba, la ponía en riesgo. No podía dejarla; somos amigos, compadres, casi hermanos.

El sonido el micrófono me hizo volver a la realidad.

- Pasajeros del vuelo 733 con destino a San José, favor de abordar.

No iba a dejar a Janey… además, si no regreso con ella, la Señora Esthela me rompería otra escoba encima.

Saqué mi celular y le marque a la persona que sabía me ayudaría.

- Aló
- Bueno, Don R, ¿cómo está?
- Don Augusto, que milagro - tenía que ser rápido, R siempre se extiende mucho en las llamadas
- Bien, oiga... necesito de su ayuda
- Claro, claro... lo que quieras
- Estoy subiendo al avión, voy a Costa Rica, tengo que rescatar a alguien; pero voy sólo. Necesito de su venía
- No te preocupes para eso estamos los amigos. Mandaré a alguien por ti al aeropuerto, que tengas buen viaje
- Gracias.

Querido Diario…

Subí al avión y entregué mi chamarra para que la colgasen:

- Buenas noches, bienvenido señor. Asiento 1A

Me senté en mi asiento, había escogido el de la ventana.

- ¿Desea tomar algo?
- Si, juego de naranja con hielo por favor. 
- En un momento, ¿cena regular o vegana?
- Sólo el jugo por favor, gracias

El día que revisé esa aplicación del robot, tuve que trabajar desde casa; había alguna clase de problema que impedía que desde la IP se pudiese, y debía de usar una VPN. Terminé, aunque realmente no había hecho mucho, sólo quería que pasase rápido el tiempo. Tú estabas viendo un programa de Katy Perry en la televisión, en algún momento dije “viejas, todas son iguales”, y respondiste que no la entendía.

Entonces salí un momento, fui a Superama por sushi, un té de durazno; y ese día; ese fue el pretexto para ir rápido a la plaza, y comprar los zapatos que te regalé por tu cumpleaños. Escondí la caja en la bolsa del súper, y el sushi lo llevaba en la mano. No te diste cuenta, de todas formas seguías viendo la tele.

Comimos, me agradeciste que hubiese llevado el sushi. Esa tarde, ya no volví a trabajar. Comer contigo, me alegra mucho, por eso odio tanto el comer sólo.

El avión despegó.

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