Sábado, 9 de Diciembre de 2017: ¿Qué crees que esto es un hotel o qué chin#$%&?

Querido diario…

Viví un simulacro de bomba en un avión, fue muy chistoso. Llegué al aeropuerto de Mexicali para el vuelo al Distrito Federal; el vuelo venía retrasado, así que esperé a que todas las personas subiesen para poder subir yo. Al subir fui a mi asiento y ya estaba ocupado, y le dije:

- Hola, disculpe; ¿qué número de asiento tiene?
 - Ahhhh... el 6B
 - Ohhh es que ese es el de a un lado, yo tengo el 6A que es la ventanilla

Pero ya estaban ocupados los tres lugares, entonces de pronto había dos 6C, pero uno de ellos era un américano que no entendía nada de español y tenía un boleto de otra aerolínea. Entonces cuando medio alguien le hizo entender que su avión era otro y que estaba saliendo de la pista, salió corriendo, tomó su maleta y se bajo gritando: “Weeeeeeeit, weeeeeeit”.

Después de eso por protocolo se tiene que hacer una revisión para buscar que no haya sido un terrorista que dejó una bomba en el avión; así que revisan todo el equipaje que está dentro del avión, los asientos alrededor, los desarman, revisan todos los huecos, revisan a los pasajeros y demás, Estuvo muy chistoso.

Ya después de eso pudimos despegar.

Conocí a una muchacha llamada Claudia, es ingeniera industrial y viaja muy seguido a Mexicali, porque allí está la planta de la empresa para la que trabaja y tiene que ir a hacer cosas raras. Cómo pasó todo lo del simulacro nos la pasamos platicando todo el camino, lo cual agradecí porque desde hace tiempo tengo insomnio y muchas pesadillas, así que no puedo dormir. Seeeeh, vivo con ojeras eternas.

Llegué al DF, fui a mi casa, me bañé, me cambié, me perjume y acicale y me dispuse a ir a entregarme a la justicia. La escena fue algo así:


Llegué a la puerta de la cárcel y le dije al policía:

- Oficial, ¿cómo esta?... vengo a entregarme a la justicia
- ¿Y eso?
- Pues ya ve mi poli
- ¿Cual es su número de oficio?
- ¿Mi qué?
- A ver, ¿quién te trajo?
- Pues vine en un taxi, porque no creo que tengan estacionamiento
- No mi joven, pero necesita venir acompañado de una patrulla
- No, pero me quiero entregar por cuenta propia. No quiero tehuacanazos, ni pocito, ni nada de eso; por las buenas
- Huuuuy no mi joven, pussss ¿qué cree que esto es hotel o que chin$%&/?
- Pues no, pero pues ya sé que tengo que venir y pues heme aquí
- No mi joven, pues si nos pagan para irlos a agarrar, ¿si no que chiste?
- ¿Entonces?
- Ire, váyase a su casa, que de todas formas ya pasó la hora de ingreso. Se aguanta ay, se duerme, come, y espera a mis compañeros. Ya que lleguen, se alebresta, corre, que desquiten y sueldo; y entonces si, ya lo traen pa'ca se ahorra el Uber y pues ya le damos su suite.
- Hum... no sé porque siento que eso suena muy mal
- Caigale joven, no se me haga el chistosito

Y bueno, regresé, me metí bajo las cobijas, y me puse a escribirte…

Querido diario… entrar a la cárcel, es tan difícil como salir de ella.

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