Viernes, 11 de Octubre de 2019: Dos muertos

Quiero Diario…

¿Esta muerto?…

Me acerque a mi mimso, me incliné, me vi respirar; pero… ¿cómo podiá verme a mi mismo?. Intenté tocarme, y podía hacerlo. Sentía mi cuerpo, sentía mi calor… me jale, me golpeé; intenté hacerme girar, pero no podía hacerme despertar.

- No funciona así, joven

Esa voz… esa voz… me giré y lo vi allí, frente a mi, despeinado, con cara relajada; podía estar en la situación más estresante, y a él siempre lo vería tan como si nada.

- Becario...
- ¿Qué pasó joven?
- No lo sé, dime tú - le dije mientras me miraba a mi mismo
- Ouuu... eso se ve grave joven
- ¿Qué te pasó?
- No lo sé joven, de pronto desperté aquí en tu casa. ¿Y a ti?
- No lo sé, me dormí y de pronto estaba aquí... creo que estoy muerto... ¿estamos?

Vi la cara de Becario un poco triste cuando dije eso. Me acerqué a el, e intenté tocarlo.. a diferencia de cuanto intenté tocarme a mi mismo, no sentía calor en él; no puedo explicarlo, pero era como no tocar nada y al mismo tiempo tocar algo.

- ¿Qué es lo último que recuerdas?
- Muchas velas, blancas y negras; carne, calor...
- La casa de los narcos... encontramos algo... intentan invocar a un demonio llamano Mamon, el demonio de la destrucción
- ¿Y yo que tengo que ver?, joven.
- Creo que creen que eres una buena ofrenda
- ¿Y tú?
- No lo sé... usamos la ouija para buscarte, yo fui el vaso... creo que no volví
- Hum...

Becario se acercó a mi, y de pronto me movió el dedo del pie. Sentí como si el aire me faltase, y algo me jaló a algo profundo, como si cuando en el mar de pronto te ahogas. Los pulmones se me llenaron de aire y desperté.

Me levante de un salto, mire a todos lados, estaba yo, allí despierto… miré pero no estaba Lalo 2

- ¡Becario!, ¡Becario!, no donde sea que estes, no te preocupes, vamos a ir por ti... tu relajate, confía en mi

Subí las escaleras a buscar a Janey

- ¡Janey!, ¡Janey! - subí gritando
- ¿Qué te pasa loco?
- Tenemos que ir por Becario
- Si, ya sé, pero no sabemos donde está
- Vamos a volver a usar la ouija para encontrarlo
- Eso no sirvió
- Si sirvió, sólo que no sabíamos que había servidor
- ¿Eh?
- Me morí, y no me morí... bueno, no sé, algo raro pasó pero.... Becario... esta en algún sitio, dormido o algo así
- ¿Eh?

Querido Diario…

Necesitabamos de nuevo buscar a Becario, estaba en algún sitio. Haya pasado lo que haya pasado, algo me saco de mi, y con eso podíamos buscarlo; creo…

Lalo entró con el desayuno, confundido de verme..

- Joven, ¿hokeis?
- Gracias
- ¿Ahora qué pasa?
- Tengo un plan - dije, confiado de mi mismo
- ¡Oh demonios!
- ¿Qué?
- Voy a avisarle a Tania que puede que me maten hoy
- ¿Eh?
- Tus planes siempre son peligrosos
- ¡Ahhhhhh!, relaaaaaajate joven, tengo todo bajo control
- ¿Ah si?, ayer dijiste eso y perdímos al Becario
- Pero lo vamos a recuperar
- ¿Cómo?, ¿vamos a vender nuestras almas para recuperarlo del demonio ese?
- No nuestras almas, las de otros
- ¿Eh?
- A desayunar joven, nos vamos a Tijuana
- ¡Tijuaanaaaaaaaaaaaaa! - la alegría inundo su rostro, estábamos listos para la acción

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