Querido Diario…

Llegué temprano, hice el protocolo de registro y me pasé. Estuvimos platicando por alrededor de una hora, me daba gusto verle bien, enfocado en su trabajo. Hasta parecía que no nos habíamos conocido en esa situación, de hecho, ni lo mencionamos. Después de platicar durante más de dos horas, salí de su oficina y al subir a las escaleras la vi sentada sobre la computadora; no la veía desde aquel primer viaje que terminó en tragedía, cuando firmó mi estatus en el que mencionaba que ya no era apto.

- ¡Hey tú! - giro sorprendida... muy sorprendida
- El hijo revelde, ¿qué carajos haces aquí? - me hablaba golpeado, pero la alegria se le notaba, probablemente se enteró de lo que me pasó en mis últimas tres tareas
- Vine a ver a tu jefe
- ¿Cómo sabes quién es mi jefe?
- Hum... supongo que es el jefe de cualquier persona que trabaje en este edificio - abrió los ojos como platos
- Hum... si, es mi jefe, EL jefe - se levanto, se puso las charreras y me apresuro - ven, vamos por un café, la oficina esta sucia

Caminamos hacia un Oxxo, me serví un café de esos de maquinita, y ella lo pago. Salimos y nos recargamos en la pared

- ¿Cómo has estado? - rompió el silencio
- Bien, ¿tú qué tal?, ¿cómo terminaste aquí?, supogo que hum... bueno, supongo que tu ahora jefe te trajo
- Si, ahora todo esta lleno de extrajeros por allá... ¿y tú?, ¿a qué te dedicas?
- Lo de siempre
- ¿Sobreviviendo como puedes?
- Hum... no, turbio e ilegal... sigo en el negocio de hacerle favores a los ricos y poderosos
- Hum... tú podrías también haber terminado en una silla como la de Arturo. ¿Te dijeron algo?
- Si, pero no algo como él, yo no tengo ese perfil. A mi me ofreciron unas vacaciones en España, todas pagadas, comiendo olivas, tapas y bebiendo Rioja
- ¿Y luego?
- Yo vivo en Mexicali
- Hum... me da gusto saber que estas bien. Me contaron que las últimas veces no acabaste muy bien
- Los dioses aun me quieren vivo
- ¿Hiciste algo de todo lo que te recete?
- Hum... no, pero... está es mi tercer semana que duermo con las luces apagadas
- ¿Casi un año después?
- ¿Por qué tu oficina está sucia?
- Todo esta sucio
- Hum... 
- ¿Y qué haces?
- Lo mismo, pero ahora para Arturo
- Hum... ese muchacho es pro; me da gusto que haya un poco de cordura en esos niveles de mando
- Debo de regresar, espero paciente a en 10 min

Me despedí de ella con un fuerte abrazo. Ella había firmado todas las veces en las que me habían negado el permiso… nunca le hice caso a sus diagnósticos.

Llegue a la H. Organización Turbia e Ilegal, salude, deje mis cosas… y entré donde los rojos

- Joven - dijo Lalo 
- ¿Qué pasó joven?
- Pss acá, haciendo mi trabajito por el que vendiste mi alma
- Ouuuuu
- Eres un $%&/(), ¿en que momento joven?
- Pues, pues... pues... 
- Mira al Becario, tiene cara de decepción
- Pues, pues, pues... 
- Nada, nada, no se puede confiar en ti
- Eso que ni que
- A todo esto... ¿qué te trae por aquí? - detuvo todo lo que estaba haciendo
- Ahhh chi, chierto... saque de mi mochila una foto y se la di
- Hum... ¿qué?
- Hay que pozolearlo, pero antes, hay que encontrar que es lo que estuvo haciendo la última semana, a quién vio y lo más importante, si le dio algo a alguien de su familia
- Hum... ¿dñonde lo encontramos?
- No sé, es parte de la misión
- Ouuuuuu... ¿anda sólo?
- No, trae guardaespaldas, usualmente unos cuatro
- Joven, esto se ve peligroso... el Becario tiene una bebé, y yo un día quiero casarme, tener hijos, enseñarles a rasurarse y cortarse, como Homero Simpson, una casa con unos perros, jardín... 
- Hum... todos soñamos con eso y daríamos lo que fuese, perooooooo; los dioses odian a la gente como nosotros, mientras la gente es feliz con esas cosas, nosotros.. pues, hacemos trabajitos turbios e ilegales. Así que, ponte el chaleco, que no quiero que regreses con agujeros de más.
- Demonios... ¡Becario!, ¿ya oiste al H. Belindo?
- Si - dijo Lalo 2
- ¿Y qué opinas?
- Ya lo tengo

 

- ¿Qué hiciste?
- Mom nos trajó unos juguetitos; conectas esto a unas antenas, y luego aprietas unas cosas, le pones el número y ya... te dice casi, casi en donde esstá cualquier persona en el mundo
- Suena peligroso
- Ouuuu si, pero es de mucha ayuda
- ¿Por?
- Así puedo saber donde está mi esposa y correr si me pone un cuatro
- Hum... eres muy inteligente joven Becario.... bueno, vayan a buscarlo, traigan su computadora, celular, cualquier cosa donde pudiese tener información
- Joven - interrumpió Lalo - ¿es buen momento para comentarte que últimamente he soñado que morimos en plena misión en repetidas ocasiones?
- ¿De forma de dolorosa?
- Ouuu si
- Hum.. entonces no, no es buen momento de decirmelo

 

- ¿Qué diablos estan consumiendo? - dijo el Becario
- Hum... nada, es lo raro, por cierto joven, ¿cómo van las apuestas?
- Muy bien, ya recuperé mi inversión y ahora si voy por mucho dinero
- ¿Cómo hiciste eso?
- No tengo la menor idea
- Hum... bueno, ¡Becario!, #actitud.. vamos a repartir freedom
- No se olviden de traerse todas sus cosas
- Ese sujeto vende nuestras almas y todavía se pone loco, Becario... pon cara de #decepcion
- Joven - me dijo el Becario
- ¿Qué?
- #decepcion
- Ouuuuuuu

Querido Diario… tengo mucho, mucho, mucho, sueño…