Viernes, 29 de Noviembre de 2019: Esas no son formas

Querido Diario…

Recorrí el pasillo y llegué al “cajero”, ingresé mi número de boleta, de esos números que siempre recuerdas, aunque pasen años 2004620080; y entonces el cajero desplego mi boleta de calificaciones; debía 12 materias. Era Diciembre, y sabía que la primer ronda de ETS la aprobarían para antes de salir de vacaciones, así que tenía unas dos semanas para pasar al menos 10 materias o quedaría fuera de reglamento.

Sentía como el mundo se me vino encima, otra vez fuera de reglamento, mi mamá me iba a reventar la cabeza a sapes, y otra vez tendría que ir a Comisión de Honor y Justicia a rogar, pues yo ya tenía tres dictámenes, y esto era baja definitiva.

Me senté en la jardinera, y el sonido de intro de Californication llenó todo el rededor.

Entonces abrí los ojos, caí en cuenta de que era un sueño. Mi mayor pesadilla, volver a la escuela. Era Fab quién me marcaba, y era mi celular clamando mi atención.

- Bueno
- ¿Qué tranza chavo?, ¿estas durmiendo?
- Ya no - en realidad creo que si seguía un poco dormido
- ¿Dónde andas? - miré la tablet para saber donde iba el avión
- Creo que estoy como en Nicaragua, Guatemala, uno de esos países de la parte de la tripita de América
- ¡Ah ya!, oye, tenemos acá este.. algo que decirte
- ¿Qué pasó?
- Pues... este... espérame - escuché como puso el altavoz y se escuchaba ruido de fondo, no estaba sólo.

Escuché como murmuraban entre él, Eli y Henrri para decirme, lo que sea que fuese que me querían decir.

- No, no.. mejor dile tú
- ¿Yo por qué? - decía Eli
- Porque contigo se va a enojar menos
- No, que le diga Henrri
- Achiiiis... ¿yo qué?

Mientras discutían, levanté la mano para que me llevasen más jugo.

- Coff.. coff.. - intenté llamar su atención - no sé si sepan, pero los megas de Internet en los aviones son muy caros
- Este... ya vez que siempre mantenemos vigilancia sobre ti, para pues, detectar cualquier amenaza que pueda afectarte... y pues, te vamos a pasar una screenshot, pero no te vayas a enojar

- Hum...

Charles Bukowski decía que el dolor tenía sus ventajas, es tan fuerte la sensación de dolor, que lo demás no se siente…

- ¿Hum... ? - Fab estaba desconcertado
- Psss ya que, la gente mala siempre gana. Gracias por avisarme
- Tenemos un análisis más grande de todo el árbol de contactos que tiene, por si necesitas explotar más la información
- No, déjenlo así - y colgué

En realidad no necesitaba investigar más, en cuanto vi la screenshot mi imagen empezó a relacionar todo de golpe, y pude ver toda una serie de acciones, que en efecto, eran indicios de mentiras, complicidades, más mentiras y juegos. Cachanillos, creo que eso es genético.

Llegó mi jugo de naranja, y le pedí a la aeromosa que le pusiese un chorro de vodka, otra de las enseñanzas de Charles Bukowski es que estar borracho las 24 horas, ayuda bastante a olvidar.

Cuando estaba a punto de quedarme dormido de nuevo, recibí el primer signo de vida de Janey:

- Belindoooooooooo, Belindoooooo, ayudaaaaaame - la desesperación la estaba haciendo perder el control
- Ya estoy en eso, estoy rumbo a Costa Rica para ir a soltar tehuacanazos - esperaba que mi pasividad le trajese calma, pero no
- Estos tipos están bien locos, están armados, son como cien, ayudameeeeee me van a matar si no hackeo un banco
- ¡Relaaaajate!, respira profundo, 1, 2, 1, 2, inhala, exhala... todo va a estar bien, ¿cuando te he fallado?
- Ayudaaaaaaaaaaaaaaaaaame
- ¡Janey!, metete unas cachetadas reaccionadoras, ahorita arreglamos todo
- Oki, pero te apuras
- Shi, shi, shi...

¡Ay caramba!, cien tipos rudos contra mi; esto se va a poner feo. No pensé que fuese a extrañar en ese momento a Lalo y Lalo 2. De nuevo me hice bolita para poder dormir; y entonces otra vez el celular comenzó a sonar.

- Dicen que voy a llegar a Costa Rica y cien tipos rudos me esperan, necesito dormir para estar listo para la acción
- ¿Cómo estas? - su tono de voz era diferente al de hace un momento, estaba preocupada
- Hum... no importa... - intente decirse lo más alegre posible, al igual que todos estos días que intentando evitar que se den cuenta como realmente me siento
- Puedes decirme
- No puedo, no porque no quiera, sólo no puedo, no sé que decir
- No te escuchas bien, no como siempre... y no tengo mucho de conocerte, pero; no estas feliz como siempre
- Hum... ¿cómo vas?, ¿ya lista para producción?
- Estamos en eso... 
- Vamos, vamos.. es momento de brillar, son la esperanza de esta H. Organización Turbia e Ilegal
- Cuidate, si necesitas contarle a alguien, estoy conectada
- Gracias.

Al fin me hice bolita y me quedé dormido. Y al cerrar los ojos, nuevamente estaba allí; en la jardinera, con mi mano llena de formas de ETS.

Al aterrizar al aeropuerto me contactó Señorita RH, para decirme que ya sabían que había venido en misión para salvar a Janey; y habían hecho mi reservación de hotel. Oh rayos… me hospedaron en el Florencia.

Bueno, podría ser peor; como cuando fui a Lima. Janey me volvió a contactar, ya estaba mas tranquila, aunque seguía secuestrada y estaba intentando hackear desesperadamente un banco.  Sin embargo, me comentó sobre los riesgos de estar tan lejos de la H. Organización; al parecer este año el golpe de estado se vislumbraba, si no regresaba con Janey viva, sería mi fin. Eso me hizo comprometerme más con la causa.

Esperé mi maleta, caminé hacía fuera del aeropuerto y miré hacía todos lados buscando a Don R, que pensé habría ido a recogerme al aeropuerto. Sin embargo no lo vi, entonces en ese momento la vi, la regía más chaparra que he conocido, y los ojos azules tan claros que siempre le he dicho que parece drogadicta en fase terminal.

- ¡Augusto!
- Estefania
- ¿Andas buscando raid? - me dijo mientras me mostraba su licencia de piloto
- ¿Qué haces aquí? - podría ser agradable, pero eso no evitaba que desconfiase de ella
- R me mandó por ti, te voy a llevar a Antigua para que cenes con él
- ¿Por qué no está en Costa Rica?
- Ya te platicará él, pero las aguas andan agitadas, y quiere estar lejos de todo; tiene que ver con quienes secuestraron a tu amiga
- Demonios, se escucha peligroso
- Si, son muchos y bien armados
- No, me refería a ti pilotando un helicóptero
- Idiota, dame un abrazo - y estallamos en risas

Querido Diario…

Caminamos al helipuerto y estaba “La wonder woman”, uno de los helicópteros de la empresa del papá de Estefania, amarré con el cinturón de seguridad mi maleta, no quería quedarme sin calzoncillos limpios en una isla tropical. Y me subí en el asiento del copiloto. Y despegamos.

Teníamos de no vernos más de año y medio, desde que los dos estuvimos en un curso; y nos sentamos juntos en la misma banca. Quién pensaría que nos convertiríamos en secuaces turbios e ilegales en esta ocasión. Cuando empezó a preguntarme sobre como me iba, entre en un loop, donde simplemente quise bloquear todo, para no responder. No podía explicar como estaba, ni todo lo que pensaba.

- ¿Sabes? - rompí el silencio por un momento - si todo sale bien, deberíamos de ir a una posada
- ¿Una posada?, si genial, me encantan los villancicos
- Bueno, es una posada un tanto diferente; se habla de hacking, exploits, shellcodes, vulnerabilidades... es el Viernes 6 de Diciembre, en las oficinas de Platzi México, un Meetup llamado NoTrustSec: https://www.meetup.com/es/NoTrustSec/
- Hum... suena a una posada rara, lo consideraré
- No puedes faltar, no estaré yo para firmar autografos... pero te gustará

Sábado, 23 de Noviembre de 2019: Chocolate con bombones

Querido Diario…

Compré el primer vuelo disponible para Costa Rica, el vuelo tardaría más de dos horas en salir, así que; aprovechando que ahora tengo 350 mil puntos Premier, decidí usar unos pocos para beber algo fuerte para darme valor; tequila, mezcal.. cosas de machos.

Fue en ese momento, que bebiendo alcohol del fuerte y comiendo frituras, me marcó Becario con Esteroides.

- Bueno
- ¿Qué tranza boss? - se escuchaban también las voces del Kevin y de Uriel
- Psss aquí, viendo... el partido de futbol

- ¿Dónde estas?
- Esperando el vuelo para ir por Karen; ¿cuanto levantaste hoy?
- Poco estoy acá, descansando para competencia... 360 en barra, 50 en mancuerna.. ¿tú como vas boss?

Becario con Esteroides llevaba un par de semanas ayudándome a quedar aunque sea un poco cercano a hace un año.

- Bien, 20 kilos - dije lleno de orgullo
- Pues no está tan mal, 20 kilos de mancuerna - ¿mancuerna?.. coff.. coff.. era barra
.- Shi, shi, shi... ¿que pasó?
- Ahhh.. oye boss encontramos algo que puede ser de importancia
- ¿Qué cosa? - estos muchachos llevan a cargo de la organización desde hace unos meses, empiezan a ponerse más despiertos
- Fuimos a peinar la zona, y nos encontramos con un dispositivo un tanto raro

- Hum... es una Raspberry Pi Zero 
- Exacto boss.. pero no es una, tenemos 18; las encontramos en el gimnasio, en la plaza, en los tamales, y afuera de las oficinas
- Hum...  - ¿qué eran?, lo primero que se me ocurrió es que habían sido utilizados para interceptar las comunicaciones de Lalo y Janey
- ¿Qué hacemos?
- Saquen una imagen y subanla, para que pueda analizarla
- Ya la tenemos, ahorita Uri te pasa el link
- Ok

Descargué el binario, aparentemente era sólo una distribución de Linux ejecutandose, pero había un archivo un tanto extraño.

Ese archivo “waitz.tzt” no era parte del firmware de Raspberry. Pero tampoco tenía mucha información; al abrirlo sólo parecía un archivo de configuración con unas interfaces.

Al montar la partición del sistema de archivos me encontré con una estructura normal de Linux, y dentro un archivo llamado tshark, un sniffer. Lo primero que pude imaginarme era que eso confirmaba mi teoría de que eran dispositivos dedicados para interceptar información; probablemente credenciales. Estaba a nada de llamar desesperadamente a Krusty para decirle que revocase todas las credenciales. Pero seguí investigando.

Hice un grep de waitz, para saber que era eso.

Hum… Java… pero también encontré algunos archivos de configuración.

Lo inquietante era, si… en efecto. Había un intercepción del tráfico.

La única forma de saber que era lo que hacía este servicio, era haciendole reversing completamente… hum… Java…

No, no encontré nada que indicase un sniffeo; pero si comunicación entre estos dispositivos a través de MQT. Yo conocía ese protocolo, hace mucho tiempo había revisado una aplicación, la cual era un controlador de robots que revisaban fugas en lugares de difícil acceso, todo se hacía a través de este protocolo. No los habían sniffeado, los siguieron para saber cuales eran sus horarios.

No había sido tan sorprendente, pero algo me quedaba claro, estos tipos no eran cosa sencilla; tenían tecnología y tenían habilidad. Lo primero que pensé fue en huir, debía de regresar y conformar a un equipo de rescate, yo sólo no iba a poder. Aunque eso significase poner en riesgo a Janey, sin embargo. Me llegó una notificación de LinkedIn, y entonces recordé porque Janey era tan importante.

Si regresaba, la ponía en riesgo. No podía dejarla; somos amigos, compadres, casi hermanos.

El sonido el micrófono me hizo volver a la realidad.

- Pasajeros del vuelo 733 con destino a San José, favor de abordar.

No iba a dejar a Janey… además, si no regreso con ella, la Señora Esthela me rompería otra escoba encima.

Saqué mi celular y le marque a la persona que sabía me ayudaría.

- Aló
- Bueno, Don R, ¿cómo está?
- Don Augusto, que milagro - tenía que ser rápido, R siempre se extiende mucho en las llamadas
- Bien, oiga... necesito de su ayuda
- Claro, claro... lo que quieras
- Estoy subiendo al avión, voy a Costa Rica, tengo que rescatar a alguien; pero voy sólo. Necesito de su venía
- No te preocupes para eso estamos los amigos. Mandaré a alguien por ti al aeropuerto, que tengas buen viaje
- Gracias.

Querido Diario…

Subí al avión y entregué mi chamarra para que la colgasen:

- Buenas noches, bienvenido señor. Asiento 1A

Me senté en mi asiento, había escogido el de la ventana.

- ¿Desea tomar algo?
- Si, juego de naranja con hielo por favor. 
- En un momento, ¿cena regular o vegana?
- Sólo el jugo por favor, gracias

El día que revisé esa aplicación del robot, tuve que trabajar desde casa; había alguna clase de problema que impedía que desde la IP se pudiese, y debía de usar una VPN. Terminé, aunque realmente no había hecho mucho, sólo quería que pasase rápido el tiempo. Tú estabas viendo un programa de Katy Perry en la televisión, en algún momento dije “viejas, todas son iguales”, y respondiste que no la entendía.

Entonces salí un momento, fui a Superama por sushi, un té de durazno; y ese día; ese fue el pretexto para ir rápido a la plaza, y comprar los zapatos que te regalé por tu cumpleaños. Escondí la caja en la bolsa del súper, y el sushi lo llevaba en la mano. No te diste cuenta, de todas formas seguías viendo la tele.

Comimos, me agradeciste que hubiese llevado el sushi. Esa tarde, ya no volví a trabajar. Comer contigo, me alegra mucho, por eso odio tanto el comer sólo.

El avión despegó.

Martes, 19 de Noviembre de 2019: La furia de Esthelita

Querido Diario…

Llegué a la H. Organización Turbia e Ilegal, esperé a que la Señora Esthela me sirviese café y me pusé a leer Facebo… el periódico. Más o menos como a las 11am llegó Lalo, y antes de entrar a su oficina me saludo.

- Joven, ¿qué tranza?
- Hola
- ¿Y esta güey aun no ha llegado?, tsss.. me debe una tortita de milanesa - Lalo decía eso mientras miraba la silla vacía de Janey
- Mmm... mmm... no ha llegado - confirmé mientras veía los Tik Tok de Stefanía, y me preguntaba como alguien puede pasar tanto tiempo para grabar un vídeo de unos segundos

Pasó el día, yo iba por mi segundo litro de café, y me metí al Red Team para poder sentarme de forma más cómoda en la mesa de centro. En eso Nidia tocó la puerta, Lalo la dejó pasar y me dijo:

- Augusto, tienes una llamada de Costa Rica, ¿te la pasó?
- Si, por fa... mándamela a aquí y contesto en el teléfono de Aldo
- Ok

¿Costa Rica?, hum… probablemente Don R, era el único que se me ocurría, alguna propuesta me iba a hacer seguramente. Levanté la mano y le grité al Becario

- ¡Becario!, hey.... ¡Becario!
- ¿Qué pasó joven?
- Pon el altavoz y contesta la llamada que mandó Nidia, me da flojera pararme
- Si joven

Escuché la respiración de alguien, y respondí convencido de que del otro lado del teléfono escucharía el cálido “Don Augusto”, que caracterizada a Don R. Pero a diferencia de eso, escuche un acento tico muy diferente, más de los barrios bajos, y más amenazante. De inmediato me puse de pie, y aunque no quité el altavoz me quedé muy pendiente junto al teléfono mientras respondía.

- ¿vendetta? - la voz tica preguntaba para asegurarse de que fuese yo quién respondía
- Si - respondí
- No grites ni demuestres nerviosismo ni miedo
- Ok, sereno moreno
- Secuestramos a alguien de tu gente
- Hum... chaparrita como nomo, y pálida como fantasma... supongo
- Esta segura, la necesitamos para un trabajito... íbamos a secuestrar al otro que viene siempre con ella al gimnasio, pero no lo vimos; pero ella nos basta
- Ouuu si, es que ya se cortó el cabello
- Como sea, no intentes nada o ella sufrirá las consecuencias, en cuanto termine, te la devolvemos

Le situación era compleja; mientras la voz salía del altavoz, sentía la tensión de Beto, quién se sabía responsable en ausencia en Aldo; y el aumento en la respiración de los demás.

- Le gusta el sushi, y los doramas. Cuiedenla, no querras verla enojada - levante la bocina y la colgué

Caminé de regreso a la silla, abrí la computadora, y le di play al capítulo de Doctor Who

Lalo se paró de golpe, cerró su computadora, la guardo en la mochila; se puso su chamarra y se dirigió al Becario

- ¡Becario!, dile a tu esposa que no vas a llegar hoy en la noche, vamos a ir a soltar tehuacanazos
- Ya le estoy diciendo joven
- Joven, ¿a quién más autorizas que venga con nosotros?, ¿tú vienes? - me miró esperando acción
- ¿A dónde?
- Psss a traer a esa cabr%&/
- ¿A dónde?
- Pues a Costa Rica, ya que nunca me llegó mi invitación para usar mi traje slim fit, es el momento perfecto para mostrar mis pectorales en bikini - le puse pausa a la serie, y levanté la vista
- Costa Rica es muy grande joven, ¿sabes dónde puede estar?
- Pues no, pero...
- Es noviembre joven, ya no se trabaja

Lalo miró a Becario, no podía creer que no fuese a hacer nada. Pero de cierta forma entendían que no tenían idea de donde empezar. Beto me miró de reojo, y asintió mi decisión de no hacer nada, tal vez esperando a que luego algo se me ocurriría.

Querido Diario…

El capítulo después de cuando matan a Clara está muy bueno, todo confuso. En eso entró la Señora Esthela, no me había fijado que ya eran las 5pm.

- Oye tú
- ¿Eu? - pause de nuevo la serie
- ¿Vas a querer más café?, ya me voy
- No Señora, traigame un estrokberry refresh
- ¿Un qué?
- La cosita rosa con fresas
- ¡Ahhhh! esos no los traigo yo, esos te los trae acá la Karen
- ¡Ahhhh!, ¿a poco?... hum... a ver, hablele al primo o a Uriel
- Chiaaaaa, ¿a poco vas a mandar a puro becario a rescatar a la Karen?
- No, para ver si van al Oxxo y me traen un Red Bull

La Señora Esthela salió, me puse los audífonos y volví a ver mi capítulo… rayos… Clara le estaba respondiendo al Doctor en un pizarrón.

La puerta se abrió, no era Xochicalito ni Uriel, era de nuevo la Señora Esthela, traía una escoba. Beto y Lalo se hicieron a un rincón junto a Luis y Becario. No preví lo que venía hasta que sentí el primer escobazo que me tiro al suelo. Me hice bolita, pero los golpes siguieron llegando uno tras otro, hasta que se safó la escoba del palo, pensé que pararía; pero con más fuerza la Señora Esthela me siguió golpeando, hasta que el palo se rompió.

Yo estaba en el suelo, no tenía sangre, pero todo me dolía; me arrinconé en una esquina, y vi cuando la Señora Esthela agarró el desarmador de Lalo y me apuntó con él

- A ver, pin$%&/( Augusto... te vas a ir ahorita mismo por la Karen
- Pero, pero... no sé donde está - apenas pude hilar la frase cuando sentí el aroma del metal del destornillador en la nariz seguido de más golpes
- Pues te vas a buscarla
- ¡Ahhhhh!, ¡ahhhh!, Señora Esthela cálmese, respire... ¡ahhh!, ¡aahhhh! ayudaaaaaa - me llovían patadas por todos lados
- No joven, yo allí si no me metó - Beto dijo asustado desde un rincón

Cuando la Señora Esthela se cansó, dejó el destornillador en la mesa; y se me quedó mirando. Vi la cara de pánico de los cuatro; y vi a la Señora Esthela mirando aun de reojo el destornillador. Entonces me puse de pie, guarde la laptop, el cargador; y tome el palo de la escoba. Con mucho cuidado al acercarme se lo di

- Con cinta canela yo creo que queda - le dije a la Señora Esthela, mientras me mantenía a una distancia razonable

Salí del Red Team… al salir me despedí de Nidia

- ¿Ya te vas?
- Si
- Ok, que descanses, bonita noche
- Si... - con la manga de la sudadera me limpié la sangre de la nariz, y los mocos

Mientras el elevador bajaba empecé a buscar vuelos a San José.

Miércoles, 13 de Noviembre de 2019: un villano, pero nuestro villano

Querido Diario…

Caminaron hacia los casilleros; empzaron a prepararse. Se colocaron los viejos chalecos; era increíble que aun siguiesen intactos a pesar de nuestras múltiples aventuras turbias e ilegales. Mientras entre ellos se acomodaban los chalecos, los cuales cada vez empezaban a apretarles más; la Señora Esthela les iba pasando uno a uno los rifles.

- ¿Y tú qué o qué?, ¿qué vendes o que anuncias? - la Señora Esthela se me acercó con un Red Bull
- Aquí coordinando las acciones Señora
- ¿Y qué tú no vas a cambiarte?
- Oooooh... tsss.. ¿qué pasó señora?, se me arruga el saco; psss.. si yo tengo que verme acá, ya sabe, como si supiese lo que hago
- Jajaja órale no seas payaso
- Es en serio Señora, ¿qué no ha escuchado que estamos en los tiempos de no más balazos, solo abrazos?, voy a ir a platicar decentemente
- ¿Y entonces por qué todos van a tirar madra%&/()?
- Ahhh psss.. por si las platicas no salen muy cordiales... mejor paseme unas galletitas Señora, unas orejitas, pero de las que no tienen chocolate
- ¿Cuantas?
- Echeme unas diez que no he comido
- Ya vas

Una vez que estuvieron listos todos salimos todos juntos. Fuimos caminando, para estirar las piernas. Mientras caminaba, me preocupaba la situación del cabello de Lalo.

Llegamos al edificio, me presenté y pasamos todos juntos a un salón grande situado en el piso de abajo.

- Mucha gente, muchas armas - me dijo el Comandante
- Soy una persona prevenida - me giré y les indique a todos que se quedasen fuera, mientras me pase

El salón era bastante grande, con una mesa para unas veinte personas, pero el Comandante también ordenó que toda su gente se quedase fuera.

El Comandante me acercó un vaso de bourbon me extendió la mano para invitar a sentarme. Primero se acerqué a su silla y dejé un hoja de papel doblada, que contenía la contraseña de La Condesa. Me senté al otro extremo, mientras daba un largo trago, el abrió la hoja y la dejó a un lado.

- ¿Cómo fue?, ¿MITM?
- Hum... no - suspiré, recordando el cansacio que me había generado el lograr todo - fue un API hooking. No me fue posible hacer un MITM, estar dentro de la red de La Condesa no es sencillo, intenté hacer movimientos laterales para elevar privilegios, pero tampoco pude. No tiene muchos equipos, siempre he creído que las redes pequeñas son más complicadas de atacar. Tenían un end-point en los equipos, usualmente los end-point protegen el lsass.exe, así que, era complicado usar las herramientas usuales. Usando el API hooking, cuando uno se encuentra con privilegios de algún usuario comprometido, es posible obtener las credenciales en texto claro de sesiones de RDP.

Paré mi explicación, y le empujé mi vaso, el Comandante parecía interesado en mi explicación; asi que se pusó de pie y me sirvió más; y me devolvió el vaso.

- Usé MS Detours, odio Frida, por un detalle que tuve hace poco con un banco - me sonreí un poco recordando el sufrimiento de Alicia - sé que no es elegante, pero no me gusta complicarme. Usé un hook para MessageBox()
#include "pch.h"
#include 
#include 
#include

static int(WINAPI * TrueMessageBox)(HWND hWnd, LPCTSTR lpText, LPCTSTR lpCaption, UINT uType) = MessageBox;
int WINAPI _MessageBox(HWND hWnd, LPCTSTR lpText, LPCTSTR lpCaption, UINT uType) {
return TrueMessageBox(NULL, L"Hooked", L"Hooked", 0);
}
int main()
{
// Hook MessageBox
DetourRestoreAfterWith();
DetourTransactionBegin();
DetourUpdateThread(GetCurrentThread());
DetourAttach(&(PVOID&)TrueMessageBox, _MessageBox); // Two Arguments DetourTransactionCommit();
MessageBox(NULL, L"We can't be hooked", L"Hello", 0); // Detach Hooked Function
DetourTransactionBegin();
DetourUpdateThread(GetCurrentThread());
DetourDetach(&(PVOID&)TrueMessageBox, _MessageBox); DetourTransactionCommit();
}
- Hum... se puede usar un API monitor para ver las conexiones

- Viendo las API calls me contré con el CredIsMarshaledCredentialW(), y allí está como parámetro el password.

- Se puede identificar bien por el método CryptProtectMemory, allí se verá un puntero hacia el password. Con el propio API monitor se puede ver que el método se encuentra en una DLL llamada Crypt32.dll, pero eso no es correcto - bebí el resto del bourbon de un trago - en realidad está en dpapi.dll

- Al final sólo hay que asumir que el password se encuentra en una estructura, y debe de estar al inicio, porque no tendría sentido el performance establecer una conexión si no se tienen primero los parámetros para autenticarla; un puntero, 4 bytes.

Después de que terminé mi explicación, el Comandante duró largo tiempo viendo el password, escrito con mi letra; y al final habló

- Augusto... traicionaste a las Gemelas M, a los italianos, a los trajeados, y ahora quieres venir a entregarme a La Condesa, esperando que todos se maten entre todos, y al final yo la aprese. ¿Cómo podría confiar en alguien que hace algo así?
- Hum... no le estoy pidiendo que confié
- ¿Entonces?
- Le pido que sea egoísta. A usted le irá muy bien si detiene a todos estos grupos criminales de forma tan abrupta. A mi me irá muy bien quitándome a los enemigos de enfrente. Seré sincero Comandante, si vengo con toda mi gente armada es porque si usted no acepta, vamos a agarrarnos aquí a balazos hasta que quedé alguien de algún lado, o podemos salir despedirnos con un abrazo y un apretón de manos; y cada quién verse beneficiado uno del otro; hasta que nos volvamos a ver, y tal vez allí no seamos tan amigos.

El Comandante se quedó largo tiempo pensando. Parecía no estar tan convencido.

- Si me permite - y apunte al bourbon, insinuándole quería servirme más. Mientras caminé a la botella, lo revía de reojo - veo que no lo convenzo
- Ves bien - saqué de mi saco otro papel y se lo extendí, el Comandante lo abrió y vio su contraseña escrita en el papel
- ¿Lo debo tomar como una amenaza?
- Lo debe tomar como la pizquita de sal que le haga decidirse

Escuché su respiración profunda y tensa. Podía oler su miedo, lo controlaba muy mal. Entonces se paró, y me extendió su mano para cerrar el acuerdo; le di la mía; y salí.

- Vamos - dije sonriendo a todos, y salimos del edificio.

Estaba en el Red Team viendo Doctor Who, ahora en 4K gracias al Becario y sus cuentas de Mega piratas, cuando Janey se me acercó

- Bien jugado Belindo - me dijo mientras me daba palmaditas en la espalda y se sentaba a un lado
- ¿Revisaste tu cuenta? - le pregunté
- Me llegó la notificación
- Ok
- Me hubieses dicho, apenas lo había comprado
- Quería creer... de hecho, aun quiero creer - pausé el capítulo y la miré - ¿vas a decirme algo?
- Si, hoy escuché algo que me recordó a cuando nos conocimos
- A ver...

Querido Diario…

Había panes de huevo, y <> de frijoles de puercos; sea lo que sea, que sea un frijol puerco; y donas; que me encantaron. Pero escogió el pan de huevo.

- Me gustó la dona, era como azucarada y sabor a canela
- Guacalá. sabe a churro
- Ajá, todo mundo adora los churros
- Odio los churros
- D:

Viernes, 8 de noviembre de 2019: Ingeniero

Querido Diario…

Íbamos de regreso a la ciudad, Janey estaba enojada. La operación había sido un fracaso total, de último momento La Condesa había cambiado toda la operación, y nos había dejado fuera.

Mientras Enrique manejaba el Tsuru de la muerte de regreso, Janey iba viendo a la ventana; se notaba molesta, enojada, de esas molestias que uno sabe que es mejor no decir nada o me iba a agarrar de saco de box. Al ver el primer anuncio de Los cochinitos, intente tener contacto con ella, porque pues… ¡son Los cochinitos!, uno no puede dejar pasar unas minigorditas de chicharrón o agua de horchata.

- Oye tú - Enrique me miró por el retrovisor, su sonrisa era clara "te va a madr$%&"
- Gë$%& la neta se pasaron de ver%&/ ya tenía todo, acá y no, no; no mam$%&/ pinch$%&/ mama$%&/ así no pin$%&/ se puede
- Oh... si, eso si... pero, no fue tu culpa; de cierta forma para nosotros todo salió bien 
- ¿Bien?, no mam$%&/() vale ver%&/()
- Hum... no deberías de enojarte, te va a hacer daño... la gastritis, y ya vez que ahora la Ranitidina es carcinógena... yo creo que lo mejor que se puede hacer en estos casos, es... comer; algo así como unas garnachitas, algo así como en Los coch... - Enrique me interrumpió de golpe, mientras sentí empezó a acelerar

A pesar de que Enrique empezó a acelerar, estábamos en una autopista prácticamente recta, y bueno… digamos que el Tsuru de la muerte no acelera mucho.

- Augusto... nos vienen siguiendo, dos camionetas; a 110 y 137, las traemos desde que pasamos al Itallian Coffee
- Ouuu... rayos, ¿por qué no me habían dicho que los traíamos?
- Tú eres el pro aquí, pensamos que te habías dado cuenta - dijo Janey mirando a Enrique, quién también había supuesto lo mismo
- Ouuuu... si, claro, claro... sólo a veces quiero ver que estén al pendiente. Enrique, estacionare en el arcén, allí por Los cochinitos. 
- ¿Estas seguro?
- Si, vamos a dialogar...

Mientras abría la puerta y bajaba, Janey y Enrique se ponían rápidamente sus chalecos, y empezaban a armarse, y a hacerse bolita entre los asientos.

Las camionetas me quedaron de frente, bajaron varios tipos muy elegantes con armas de calibre muy grande, nuestros chalecos de carámica no iban a parar ni un tiro de esas cosas. Un tipo, de edad un tanto avanzada, se quitó los lentes oscursos, y se me acercó

- Estoy buscando a un tal Lozano 
- Esta usted frente a él
- Bien hijo, entiendo que has estado haciendo cosas que no deberías. Ponte de rodillas, y dime donde quieres la bala
- Hum... - mire hacia el suelo - mejor no, es grava, me van a doler mis rodillas

Cuando respondí con mi negativa, el ambiente se volvió tenso; fue entonces que el viejito empezó a reir. Esto era un cliche de película, él reía, sus hombres reían; y entonces de golpe sacó una pistola y me encañonó.

- Se acabó Lozano, esto no es un juego. 
- Huy... que valiente, ojalá así fuese usted con La condesa - le pegué en ego
- ¿Qué dijiste hijo de pu&/()=?
- Sé que tiene problemas con ella, y desde hace mucho; eso quiere decir que no puede arreglarlos. Y allí podemos ayudar nosotros

De entre atrás salió un hombre más delgado y joven, por la confianza con la que se le acercó debía de ser un familiar o algo así.

- Señor, tal vez deberías escuchar
- Ajá, ajá.. - asentí
- Explicate, tienes 2 minutos
- A La condesa la están traicionando, y yo sé quién y tengo la información para compronarlo; pero a mi me conviene esa traición, por ahora. En unas semanas ya no, y cuando ya no me convenga, no sé.. podría exponer a La condesa en un punto débil que usted puede aprovechar
- ¿Qué ganas tú?
- Mucho, ni en sueños puedo contra La condesa, y las que la están traicionando también son un problema para mi, y no tengo los recursos tampoco para enfrentarlas. Pero usted si
- Hum... 
- Señor, suena coherente, y este tipo tiene fama de ser bueno en esas estrategías
- Aja, ajá... - sonreí como emoticón 
- Estaré para el GP en dos semanas en la Ciudad de México, tengo un palco
- Me encanta el Hideki
- Si le ofrezco un etiqueta roja, dese por bien servido. Buenas tardes

Subieron a sus camionetas, y se fueron. Mientras se iban pude ver al tipo flaquito que me veía de reojo por la ventanilla. En la mente sólo pensé “Gracias, no sé quien eres, pero gracias”.

- ¡Listo!, todo arreglado.. se los dije, sólo había que hablar como gente civilizada
- Belindo, tienes ped%&/() neta güe$%&/( tienes ped%&/
- ¿Enrique?
- Yo creo que le voy a decir a Señorita RH que mandé más a seguido a Julio a estos viajecitos
- Huy... que poca confianza; bueno... ya que todo se resolvió, y Karen tiene dinero de sus viáticos, yo creo que hay que comer... ¡oh pero miren que coincidencia!, ¡Los Cochinitos!; y es lo más cercano... creo que tendrá que ser aquí.

Empecé a caminar hacia la puerta, al fin; gorditas de chicharrón.

Querido Diario…

Mientras comíamos Janey buscó en donde guardar su computadora, así que tomó mi mochila y la abrió. Dentro, vio el sobre amarillo, me miró, y lo sacó.

- La experiencia dice que siempre que hay algo en un sobre amarillo, es algo importante
- Hum... más o menos - empezó a leer, y esbozó una sonrisa de alegría y orgullo
- Esto es muy bueno
- Hum... ñeee... - me encogí de hombros - vivo en un desierto, esas cosas no importan allá
- Pero a mi si, puedo presumir a mi amigo. ¿Por qué escribiste la carta?
- Fue un acuerdo. Convencí a alguien de arriesgarse mucho para conseguir algo que quería... y lo consiguió; y el trato fue que si se arriesgaba yo escribiría eso
- Hum... pues mis felicitaciones, convencer a alguien tan terco como tú de hacer algo, es sorprendente
- ¡ja!.... ahora sólo necesito que Fer haga todo, pero... allí está firma 
- Bien hecho muchacho, bien hecho

Comimos gorditas, agua de horchata y como era tarde un pan de nata con café. La condesa pronto iba a abdicar.

Domingo, 3 de Noviembre de 2019: Un problema a la vez

Querido Diario…

Enrique me dejó en la frente a la puerta, y bajó a abrirme. Al abrir la puerta del coche sentí el frío de la noche y el aroma a jardín. Salí del coche, mientras Enrique acomodaba mi saco, me quede viendo hacía la fuente. El viento golpeaba el agua y me rociaba la cara. Una vez que mi saco estuvo listo, me despedí de Enrique y toqué la puerta.

Abrieron la puerta, salude asintiendo la cabeza y entonces me pasé. Fui conducido hasta un salón grande, en donde estaba La condesa, con algunos de sus colaborares, incluyendo a Patricia, y junto a una silla vacía, Janey, que al verme abrió los ojos de sorpresa… espero, sorpresa buena.

Me acerqué a la silla vacía, mientras le daba a Janey un golpecito en el hombro y le guiñaba el ojo, para darle a saber que todo estaba bien. Me quité el sacó y se lo dí al sirviente.

- Don Augusto - se dirigió hacia mi La condesa.

Se le apodaban así por sus desplantes de riqueza, no tenía mesura en demostrar lo bien que le iba en los negocios; desde que se hacía cargo de ellos. A su esposo, lo habían asesinado hace unos años cerca de Guerrero, y a decir verdad, esos negocios empezaron a ir mejor desde que ella estaba al frente; había sabido diversificar los ingresos, y su violencia era tan fuerte, que sus competidores y socios les temían.

- Condesa, un placer - le salude también asintiendo la cabeza, mientras esperaba me indicase que me sentase
- Un hombre con gustos clásicos, me encantan los hombres en trajes de tres piezas - su mirada me incomodaba, aun no estoy tan desesperado como para tener una sugar mommy, así que sólo sonreí y tomé asiento
- Sirve para cubrir la lonja
- Que bueno que nos acompaña Don Augusto, tenía mucho tiempo que quería conocerlo. Es muy diferente a como me lo imaginé
- ¿Si?, ¿Por qué lo dice Condesa?
- Ya sabe lo que decía José Vasconcelos: "donde empieza la carne asada, la civilización ac... " - interrumpí su comentario discriminatorio
- Descuida Condesa, soy Chilango
- Si, así parece; dígame Don Augusto, ¿le gustaría elegir lo que beberemos? - me dijo, mientras me señalaba la cava

La miré detenidamente, tenía vinos alemanes de los llamados ice wines; extremadamente caros, pero decidí tomar algo más normal. Tomé la botella y se la entregué al sirviente.

- ¿Bebirius? - exclamó La condesa
- Está rico, ne gusta su acidez, además la historia de porque la familia Comenge le dio ese nombre es muy buena
- ¿Ah si?, ¿cual es?
- Bueno, el emperador Tiberius intentó invadir esa región, pero era muy mal conquistador, así que mientras sus tropas mantuvieron el sitio, él se la pasó conociendo los viñedos y las mujeres. En latín, Biberius quería decir algo como "él que bebe el caldo caliente", y bueno... creo que no necesito decir que el caldo caliente no se refiere al vino
- Jijijiji... - rió - que indiscreto

El sirviente empezó a servir, Janey me veía de reojo, su nerviosismo era evidente. Una vez que tuve llena mi copa, golpeé la de ella y le sonreí.

Sirvieron la cena y comí tranquilamente, Janey apenas tocó el plato. El ambiente estaba lleno de tensión, fuera de mi, sólo La Condesa comía tranquila, platicando sobre sus grandes planes; a los que yo únicamente me limite a escuchar. Sus invitados, unos tipos que casi no hablaban me veían de reojo, nerviosos, pero entre ellos sonriendo con complicidad. Debían de ser ellos.

Al llegar el postre vi que venía algo de chocolate, porque aproveche el momento para hacer la salida, el acto y demostrar que no les tenía miedo.

- Condesa, me disculpo por tener rechazar su postre; pero mi chofer está fuera esperando para llevarme a otra reunión importante. Quería únicamente platicar con usted ciertos detalles de nuestra operación, pero sin duda no pude negarme a compartir un momento con usted
- Le agradezco Don Augusto, una lastima que no disfrute el chocolate
- No es mi estilo - levanté la mano y le pedí al sirviente una pluma, en una tarjeta anoté "la está traicionando, búsqueme"

Me puse de pie y me acerque a La condesa, apenas lo hice y los invitados se pusieron de pie en alerta. Así que me acerqué con sutileza y le di la tarjeta

- Le dejó mi tarjeta, una disculpa; hace poco cambié mi número y no he impreso nuevas, pero se lo he anotado - me puse tras Janey para jalar su silla - nos retiramos Condesa; las transferencias por sus ganancias llegarán durante la semana. Si tiene alguna duda, por favor, no dude en buscarme. 
- Le agradezco las atenciones. Patricia, por favor, begleiten Sie unseren Besucher zur Tür und stellen Sie sie in Frage. Es scheint wichtige Informationen zu haben

Retiré la silla de Janey y ella me siguió, cruzamos el salón y a la salida me entregaron mi saco. Entonces salimos y Enrique ya estaba estacionado fuera de la casa. Cuando íbamos a avanzas, hacía la libertad, Patricia nos detuvo.

- Augusto
- ¿Dónde quedó el "Don"?, ¿ya no hay respeto?
- Hum... ¿qué es lo que tienes?
- Esos dos de allí, son quienes están traicionando a La Condesa
- ¿Ah si?, ¿tienes pruebas? - saqué mi celular y lo mostré una screenshot tomada de un Excel - ¿Cómo la obtuviste?
- Abuso de archivos SYLK
- Explicate
- Los .slk son archivos que existen desde 1980, y hasta ahora siguen siendo mapeados por Excel por defecto, incluso por las versiones de OS X, que son las que usan ellos - quise recalcar OS X - lo más importante de estos archivos, es que la protección del view sanbox no aplica para ellos; como para las Macros comunes, eso los hace perfecto

- Cuéntame más - Patricia estaba poniendo atención, mucha... desde que dije OS X
- Es posible crear archivos SYLK con payloads dentro, puedes tomar, si gustas, el ejemplo más sencillo; abrir una simple calculadora:
ID;P 
O;E 
NN;NAuto_open;ER101C1
C;X1;Y101;EEXEC("CALC.EXE") 
C;X1;Y102;EHALT() 
E
- Después de eso, cargas el archivo y ejecutará. La calculadora es el inicio, después de ello, sólo es dejar correr tu imaginación, y planear la forma de entrega. Como sabes, las shellcodes son mi especialidad.

- Lo mejor de todo - enfatice nuevamente - OS X puede aceptarlas, pero no sólo eso, la versión de Office de OS X tiene un falló que no lanza el warning sobre la existencia del SYLK. Y debido a que Microsoft ahora apuesta sólo por versiones en la nube, no le da mayor soporte a esta versión. 
- ¿Antivirus?
- Nada, es válido... podrían detectarse si encuentran algo raro en la shellcode, pero se pueden ejecutar muchas cosas sin lanzar un binario
- ¿Qué propones? - Patricia había entendido
- Comparte está información con La Condesa, para que sepa con quienes se sienta a compartir la mesa, no siempre estas rodeado de amigos
- Bien, ¿ustedes?
- Nosotros seguiremos con nuestro trabajo. Janey mañana se presentará en Querétaro, y las ordenes de compra y pago se generarán; de eso me encargo yo
- Buenas noches Augusto, eres todo lo que cuentan 
- ¿Macho, mujeriego y vividor? - mostré una leve sonrisa
- Egocéntrico, cínico y descarado

Se giró y entró a la casa. Janey me tomó del brazo y me lo apretó, como diciendo “corramos ahora que podamos”. Apenas unos minutos más tarde escuchamos los disparos; entonces me giré y la empujé a subir al coche.

- Enrique, vayámonos a la H. Organización Turbia e Ilegal
- Si Augusto

Después de un tiempo, al fin Janey habló

- Buen ataque
- Hum... nah, trucos; son simples trucos
- Jamás pensé que esos tipos estuviesen traicionando a La Condesa
- No lo hicieron - Janey me miró confundida, sus ojos se abrieron como platos
- Pero, tú... 
- Estabas tan nerviosa que no te diste cuenta la marca de sus mochilas - la miré y le mostré mi insolencia - Alienware; se veían todos ñoños, los ñoños usan Alienware, Asus, Thinkpad, cosas gamers... sólo la gente con estilo usamos Apple
- Pero... 
- Patricia, ella tenía una Macbook sobre la mesa
- ¿Ella?
- ¿No la recuerdas?
- No
- Que raro, trabaja para una de tus amigas
- ¡Mi tocaya!
- Así es, las Gemelas M; ellas son quienes están traicionando a La Condensa. 
- Pero, ¿por qué no se lo dijiste a La Condesa?, ella ya las habría matado
- Las Gemelas M son pequeñas, más o menos como nosotros; esos tipos se veían pro, son al menos unos setecientos, La Condesa los quitará de nuestro camino
- ¿Y Las Gemelas?
- Después de que Patricia les diga lo que le dije, sabrán que lo sé, es una advertencia; eso las mantendrá a raya
- ¿Y si no?
- Ya veremos, un problema a la... - Janey me interrumpió
- ... a la vez; es de las frases que siempre dices que más odio
- Lo siento, no soy multitarea....
- No estoy segura de que haya sido buena idea
- Dejaremos los negocios turbios, los demonios y todas las cosas que no sabemos hacer. Dejaremos todo y nos dedicaremos a lo que si sabemos hacer, y usaremos lo que si sabemos hacer
- ¿Y qué sabemos hacer?
- Sabemos tener más información que los demás, siempre... eso es lo nuestro, siempre saber todo de todos.

Querido Diario…

Enrique paró en la H. Organización, bajé para subir al coche alienigena y le pedí llevar a Janey a su casa. Tal vez Janey no lo entendía, pero es mejor tener un enemigo pequeño que puede ser vencido, a un aliado grande, que en algún momento nos puede comer. Somos nosotros, contra todos.

Mi teléfono comenzó a sonar… era Mom

- Bueno
- ¿Qué onda?, ¿cómo estas?
- Bien
- Que bueno, ¿cómo salio todo?
- Bien, como te dije
- Excelente. ¿Y el otro encargo?
- Listo, desde una VPN con IP arábe
- Excelente

Colgué.

Viernes, 1 de Noviembre de 2019: Adiós a la carrera de escritor de terror

Querido Diario…

Llegue al sitio donde marcaba la dirección del Gran Brujo del Cartél, y entré. Era algo así como una vecindad, el olor me recordaba mi casa, las miradas tristes de los niños con hambre, con familias disfuncionales, era como donde crecí. Me sentía como en casa.

La puerta estaba cerrada, así que saqué mis ganzuas, un movimiento arriba, uno abajo, uno de lado, click, clack, clock… me pasé y cerré la puerta nuevamente. El sitio era horrible, había yerbas colgadas al rededor, en el suelo, un pentagrama rodeado de veladoras a medio acabar, el edor de animales que habían sido sacrificados, imágenes de la Santa Muerte, de deminios de santos, vi una silla y me senté a esperar.

Una media hora más tarde escuche entrar a alguien que arrastraba los pies, se escuchaba viejo su caminar, lo poco que vi al entrar; era una persona de piel sucia, sudorosa, el olor era fuerte.

- Nunca he entendido a las personas que fuman un cigarro tan temprano, antes del desayuno - dije, para advertir que estaba allí, sentado y con todo bajo control 
- A veces el dolor es tan grande, que despiertas y lo primero que quieres es arrancar un poco de tu vida, para morir más pronto, ¿verdad?, Augusto. - Encendí unas pequeñas velas de la mesa, y me miró

Saque mi arma, corte el cartucho con mi propio peso mientras me incorporaba y caminé hacía él

- Oh por favor, no hagas eso, si quisiera ya te habrían matado - dijo mientras abría un pequeño frigobar y sacaba dos cervezas de las grandes
- Ohhh.. disculpe, la vida turbia e ilegal; estoy acostumbrado a dar tehuacanazos sin sentido - abrí la lata de cerveza y le di un gran trago - Necesito de su ayuda, estoy buscando a un amigo, fue secuestrado en un ritual para llamar a Manon
- Si, esas viejas están locas, ¿por qué alguien querría llamar a un demonio así?
- No sé, pero necesito a ese muchacho vivo, estoy dispuesto a... 
- ¿A qué? - me interrumpió

No supé que decir, me quedé callado… bebí otro trago de cerveza.

- Ven, sientate acá - me indicó una cubeta llena de agua y una silla - quitate los zapatos y mete los pies allí, cuidado con el pie de atleta

Metí los pies en el agua, mientras el prendió las velas al rededor del pentagrama, empezó a rezar, cosas que no entendía, sentí el calor, y de pronto entre tanto calor, me sofoqué y empecé a tener sueño. Todo se veía más iluminado, sentía calor, estaba muy seco, incómodo. Minutos más tarde, estabamos de pie, en un camino, soleado.

Me recordaba mucho las carreteras que llevan al aeropuerto de Mexicali, así se sentía; él estaba a mi lado, se veía muy tranquilo, como si hubiese hecho esto muchas veces.

A lo lejos vi sombras, cosas moverse, cosas espantosas, con huesos, piel, pelo a medio crecer, o a medio caer… se nos acercaban y nos gruñían, algunas tenían alas, otras no, otras tenían garras, dientes; tuve miedo, intenté buscar mi arma, pero no estaba. Me pegué hacia él buscando su ayuda.

- Jajajaja que coyón me saliste
- ¿Qué es eso?
- Gente como tú, gente como yo, gente mala... casi toda, van creciendo los chamacos

No entendí a que se refería, pero uno de esas cosas me llamó la atención; era pequeño, tenía alas a medio emplumar, se veía solo; entonces el Gran Brujo me dijo

- Todos tienen algo especial, algo malo, algo bueno.. dones, les dicen; van creciendo poco a poco, hasta que el cuerpo donde reciden muere y entonces quedan ellos. ¿Qué le ves a ese que te gustó?
- Hum... ¿eh?, no lo sé
- ¿No sé te hace así como muy egocentrico, cínico, descarado?... está chiquito, tiene apenas un año y cachito más... le falta mucho

Me acerqué, lo intenté tocar, no huyo pero tampoco se acercó

- ¿Cómo funciona?, siempre pensé que éramos nosotros mismos
- Oh si, y lo es, está dentro... hasta que tienen que salir; se alimentan... y a diferencia de, "la comepetencia", estos aprenden lo bueno y lo malo
- ¿Por qué estamos viendo esto?
- Nada más... para que veas que no debes de amenazar a tus mayores

A penas dijo eso, su piel se quebró, si, si… se abrió, de la espalda hasta el cráneo; y uno de esos monstruos salió de él, enorme, grande, con garras, dientes, me tiré al suelo y cerré los ojos.

El calor se tornó en frío, y cuando reaccioné, de nuevo estaba en el suelo; en medio de las veladoras, y él riendose de mi.

Saco su celular, mientras yo intentaba salir de la confusión, y anotó algo en un papel, y me lo dió.

Era un número telefónico. Luego, terminó su cerveza con un gran trago y me hizo señas para que me fuese. Salí y vi el número, entonces lo anoté y se lo envíe a Fab, esperé la respuesta.

Mi teléfono empezó a sonar

- Bueno
- ¿Qué tranza chavo?
- ¿Qué es esa screenshot?
- A quién buscas, ¿quién es?
- Son quienes tienen a Becario
- Ok, pues... si puedo sacar su ubicación exacta usando los logs del foro, de hecho están en Veracruz
- Hum... ¿esta allí Alonso?
- Si
- Pásamelo
- ¿Bueno?
- ¿Qué onda? - respondió Alonso, simepre tranquilo 
- Secuestraron al Becario, luego lo encontré, Fab tiene todos los datos, saquenlo de allí, no me importa nada ni nadie, sólo quiero a Lalo 2 vivo
- Ok

Regresé al Airbnb, recogí mis cosas, metí a Shellcode al coche; y nos pusimos de camino de vuelta a Mexicali.

Casi al llegar, Alonso me marcó para decirme como les había ido

- Bueno
- ¿Qué onda?
- ¿Qué pasó?
- Tenemos a Lalo 2 con nosotros
- Ok, ¿algo relevante?
- En los madraz$%&/ perdimos a MiniKrusty
- ¿Qué le pasó?
- Se apen%&/( y terminó con unos agujeros en la panza
- Demonios, siempre nos quedó a deber el pulque
- Así mismo es
- Gracias

Llegué a Mexicali con fiebre, así que me tiré en un sofa, me pusé muchas cobijas encima y me pusé a ver los Caballeros del Zodiaco en Netflix, entonces Lalo 2 me marcó.

- Joven
- ¿Qué pasó Joven?, ¿cómo le va?
- No muy bien, casi muero
- Detaaaaalles, joven detaaaaalles... 
- Vi cosas feas - creo que necesitaba un abrazo de machos
- ¿Muy feas?
- Algo
- Hum... nosotros también, ya luego te contará Lalo 
- Ouuuuu
- Joven 
- ¿Eu?
- Gracias

Querido Diario…

Me he dado cuenta que soy muy malo escribiendo sobre terror, que me estoy enfermando y que he sido relegado.

- Bueno
- ¿Qué haces Belindo?, ¿estas pidiendo calaverita? - era Janey, se leía demasiado animada
- No, trabajo arduamente
- Pero hoy no se trabaja
- ¿No?
- Nop

Todos en la H. Organización Turbia e Ilegal habían sido informados, menos yo… el más importante. Esto sólo significa una cosa.

- No llores, tal vez asumieron que pues tú, tú, tú eres el lugarteniente, tú siempre haces lo que quieres - sus intentos eran en vano
- Pero yo no hago lo que quiero... esta organización está cambiando, ya tenemos procesos, reglas, actas administrativas, ¡actas administratias!, y ¡circulares!, ¿viste bebé en pañales?, ¡circulares!, allí está la clave de todo
- Yo creo que necesitas relajarte y ver un rato la tele
- ¡Buah!
- Además, ya Becario está bien, lo salvaste
- Ñéeeee sólo conseguí el número de una mala persona que lo tenía, y terminamos traumatizados
- Ten un mazapán
- Estamos por teléfono, no puedes darme un mazapán
- ¡Ahhh!, bueno; imagina que te mando un mazapán gigante, como el Kevin

- O_O ... eso no me esta levantando el ánimo, pero bueno
- ¿Ya estas lista para misión?

Creo que dejaré la vida turbia e ilega. Por cierto, Querido Diario.. mañana inicia la PlatziConf, el evento de la plataforma e e-learning más grande de habla hispana; no te quedes fuera ;): https://platzi.com/conf/